Claudia Bolaños
La diputada federal Laura Ballesteros exigió la suspensión inmediata del servicio de motocicletas por aplicación, luego del fallecimiento de una usuaria que viajaba en una unidad de DiDi Motos la mañana de este miércoles en la Ciudad de México.
Ballesteros, legisladora de Movimiento Ciudadano, advirtió que esta tragedia pudo haberse evitado, ya que el vehículo involucrado no contaba con condiciones mínimas de seguridad: las llantas estaban lisas y el casco que le ofrecieron a la pasajera era de bicicleta, no de motocicleta.
“El servicio es ilegal, no está regulado y las corporaciones no han querido suspenderlo. Hay una sentencia judicial que lo prohíbe, pero siguen operando con total impunidad, poniendo en riesgo a usuarios, conductores, automovilistas y peatones”, señaló.
La legisladora explicó que las y los usuarios de estos servicios no viajan como pasajeros, sino como copilotos, lo que implica riesgos mayores. “No hay capacitación, ni condiciones de seguridad vial. La Ciudad de México enfrenta una crisis de muertes viales por moto en los últimos seis años”, afirmó.
Recordó que el pasado 14 de julio acudió a las oficinas de DiDi para acompañar a Vannia, otra usuaria que sufrió un accidente en diciembre pasado al derrapar la moto en la que viajaba. Hasta la fecha, dijo, la empresa no le ha brindado asistencia jurídica, médica ni económica.
Ballesteros insistió en que el Gobierno capitalino debe construir un marco regulatorio claro para estos servicios y hacer cumplir las resoluciones judiciales que los prohíben.
“Esto no debió haber sucedido”, dijo.
La motocicleta derrapó y chocó contra carriles de Reforma a la altura de Mina, colonia Guerrero.
Imagen: Especial