facebook
Revalorar la utilidad del uso o no del cubrebocas, pero no por razonamientos

Revalorar la utilidad del uso o no del cubrebocas, pero no por razonamientos

Columnas miércoles 06 de abril de 2022 -

Los capitalinos se preguntan qué hay detrás de la decisión precipitada del gobierno de la Ciudad de México de eliminar el uso del cubrebocas en lugares abiertos, cuando la pandemia por Covid-19 no ha concluido, y la flexibilización de las medidas sanitarias pudieran provocar un repunte de los casos que nos llevaría a enfrentar una nueva emergencia.

Resulta curioso que el anuncio de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se hizo 10 días antes de la jornada de revocación de mandato y previo a las vacaciones de Semana Santa. Estos indicios nos llevan a pensar que en el fondo quizá se trate de una decisión política. Y si la conjetura resulta cierta, sería una acción reprensible, porque no podemos permitir que la relajación de las medidas sanitarias eche por la borda lo que hemos avanzado en esta materia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que la humanidad tiene que acostumbrarse a vivir bajo la amenaza permanente del Covid-19, hasta que los avances médicos posibiliten su erradicación. Sin duda, la aplicación de las vacunas ha ayudado a evitar muertes, pero lo más seguro es que se presenten nuevas variantes de esta enfermedad, que indudablemente afectarán más a las personas inmunodeprimidas o con enfermedades crónicas y a las que se niegan a la inoculación.

Además de la Ciudad de México, otras entidades como Tamaulipas, Nayarit, Nuevo León y Coahuila han flexibilizado el uso de la mascarilla sanitaria, acompañando la medida con la liberación de aforos al 90 por ciento en establecimientos de todos los giros comerciales. Sin embargo, no todo está dicho en cuanto al control de esta pandemia.

China y Corea de Sur están enfrentando el peor rebrote de coronavirus en dos años. Por ejemplo, en Shanghai –ciudad que se convirtió en el epicentro de una nueva ola de contagios de ómicron–, casi la totalidad de sus 25 millones de habitantes fueron nuevamente confinados.

Los especialistas señalan que lo que está ocurriendo en China con este repunte, es una señal clara que deben entender las autoridades mexicanas. No podemos arriesgarnos y menos ahora que la mayoría de la población se ha acostumbrado a llevar la mascarilla de forma cotidiana y al parecer no hay resistencia a seguirla utilizando. De ahí que no se entienda cuál es la urgencia de las autoridades capitalinas por eliminar su uso en exteriores, cuando en este momento debiéramos estar revalorando su utilidad.

Datos de la OMS refieren que en México solo el 61 por ciento de las personas cuenta con su esquema completo de vacunación, por lo que relajar las medidas podría ser un mensaje mal entendido por la ciudadanía, que –alentada por estas controvertibles decisiones–, poco a poco irá olvidando la sana distancia, el lavado de manos y el uso del gel antibacterial.
No se trata de copiar lo que están haciendo en Estados Unidos o en algunos países de Europa, ni tampoco de celebrar que el país entero está en semáforo verde. El hecho romántico de que sin cubrebocas en los espacios públicos nuevamente nos permitirá ver la sonrisa de personas cercanas, no debe ser patente para actuar de forma irresponsable y mucho menos llevarnos a creer que la pandemia ya terminó.
Especialistas de la Salud consideran que lo más conveniente es que el uso de la mascarilla sanitaria se mantenga todo el primer semestre del año, y en julio –si realmente se logra aplanar la curva, y fuese menos probable que pudiera presentarse una nueva emergencia sanitaria–, entonces sí, tomar una decisión racional sobre su uso.
El titular del Gobierno Digital en la CDMX, Eduardo Clark insistió que en los indicadores que monitorean, relativos a positividad, ingresos hospitalarios, ocupación de camas y defunciones han registrado mínimos históricos y sin duda, parece que esa es una buena noticia.
Sin embargo, los capitalinos también nos preguntamos ¿qué va a pasar en Semana Santa durante las representaciones del viacrucis? ¿Se redoblarán las medidas sanitarias o como estas festividades son al aire libre, no habrá necesidad de que las personas utilicen el cubrebocas?
Insisto en que –para no ponernos en riesgo a nosotros mismos y a nuestras familias–, en las próximas vacaciones de Semana Santa, no nos confiemos por las debatibles decisiones gubernamentales y sigamos utilizando la mascarilla sanitaria en las calles y especialmente en centros comerciales, iglesias, restaurantes y transporte público.
No debemos bajar la guardia –y pese a que se han aplicado alrededor de 193 millones 25 mil 266 dosis–, tampoco podemos minimizar el hecho irrebatible de que en estos dos años de crisis sanitaria más de 5.5 millones de personas se han infectado en nuestro país y han muerto alrededor de 323 mil. Esa es la apabullante realidad.

No te pierdas la noticias más relevantes en tik tok

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
¿Qué es el Vino de Hielo? Columnas
2026-07-24 - 01:00
México: la crueldad que se vuelve costumbre Columnas
2026-07-24 - 01:00
La tiranía liberal de la narrativa Columnas
2026-07-24 - 01:00
LAS CIFRAS DEL T-MEC Columnas
2026-07-24 - 01:00
Dictadura gringa o democracia nicaraguense Columnas
2026-07-24 - 01:00
TIRADITOS Columnas
2026-07-23 - 01:00
LÍNEA 13 . Columnas
2026-07-23 - 01:00
LOS COMPLICES. Columnas
2026-07-23 - 01:00
EL DESTINO DE CI BANCO Y TRAFALGAR Columnas
2026-07-23 - 01:00
re
+ -