El Senado de la República analiza una iniciativa de reforma laboral que busca impulsar el empleo juvenil mediante la obligación de contratar a personas jóvenes sin experiencia, acompañada de incentivos fiscales y multas para quienes no cumplan con esta medida.
La propuesta, impulsada por legisladores de Movimiento Ciudadano, plantea modificar la Ley Federal del Trabajo para que los centros laborales con al menos 40 empleados destinen un mínimo del 5% de sus vacantes a jóvenes de entre 18 y 29 años que no hayan tenido un empleo formal previo. Además, se establece que estas contrataciones deberán realizarse bajo criterios de igualdad de género.
Como mecanismo de cumplimiento, la iniciativa contempla sanciones económicas que van de 50 a 2,500 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que equivale a montos aproximados de entre 5,800 y más de 293,000 pesos para las empresas que incumplan con la cuota obligatoria.
En paralelo, se propone un estímulo fiscal del 25% para los empleadores que contraten a jóvenes en estas condiciones, beneficio que sería aplicable sobre el salario pagado, siempre que los trabajadores estén registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social.
La reforma también contempla cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta y a la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, con el objetivo de extender estas medidas tanto al sector privado como al público.
De acuerdo con los argumentos de la iniciativa, la dificultad para acceder al primer empleo formal y la falta de experiencia han colocado a los jóvenes en una situación de vulnerabilidad, empujándolos hacia la informalidad o empleos precarios, por lo que se busca facilitar su incorporación al mercado laboral.
El proyecto aún se encuentra en proceso legislativo y deberá ser discutido y aprobado en ambas cámaras antes de entrar en vigor, lo que ocurriría al día siguiente de su eventual publicación en el Diario Oficial de la Federación.