La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió varias alertas sanitarias tras detectar la falsificación, alteración y comercialización irregular de medicamentos y productos médicos que podrían representar un riesgo para la salud de los pacientes en México.
La autoridad sanitaria informó que entre los productos identificados se encuentra AGIN, un medicamento utilizado para aliviar síntomas de gripe y resfriado, del cual se detectó la manipulación de la fecha de caducidad en un lote específico, lo que podría comprometer su seguridad y eficacia.
Asimismo, Cofepris advirtió sobre la falsificación de Meropenem de un gramo, un antibiótico inyectable empleado en el tratamiento de infecciones graves. De acuerdo con la investigación, el lote detectado no corresponde a importaciones realizadas por el distribuidor autorizado, por lo que su origen y calidad no pueden garantizarse.
La dependencia también alertó sobre la comercialización a través de internet y redes sociales de los productos Denoclast y Sculptra. Las autoridades señalaron que ninguno cuenta con autorización o registro sanitario vigente en México, por lo que su venta y uso representan un riesgo para quienes los adquieran.
En el caso de Denoclast, se promociona para el tratamiento de osteoporosis y pérdida de masa ósea, mientras que Sculptra es utilizado en procedimientos estéticos relacionados con la estimulación de colágeno y el aumento de volumen facial.
Por otra parte, se informó el retiro voluntario de un lote de Sortec, medicamento utilizado en tratamientos contra determinados tipos de cáncer. La medida fue adoptada por la empresa fabricante tras detectar la ausencia de un componente necesario para garantizar la adecuada conservación del producto.
Ante estos hallazgos, Cofepris recomendó a la población adquirir medicamentos únicamente en establecimientos autorizados, evitar compras en canales informales o plataformas no reguladas y verificar que los productos cuenten con registro sanitario vigente.
La autoridad sanitaria recordó que el consumo de medicamentos falsificados, alterados o sin autorización puede generar riesgos graves para la salud, disminuir la efectividad de los tratamientos e incluso provocar reacciones adversas que comprometan la integridad de los pacientes.
Asimismo, exhortó a los usuarios y profesionales de la salud a reportar cualquier irregularidad relacionada con medicamentos o dispositivos médicos, con el objetivo de fortalecer la vigilancia sanitaria y prevenir afectaciones a la población.