Jaime Arturo Ruiz | @
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- Entre música, reuniones, besos y el tradicional “¡Viva México!”, una noche de celebración puede terminar tomando un rumbo inesperado.
Ante la posibilidad de un encuentro sexual, especialistas y organizaciones de salud recuerdan que la espontaneidad puede formar parte de la diversión, pero la protección no debería dejarse a la improvisación.
Las fiestas patrias son una de las fechas más esperadas para reunirse con amigos, salir, conocer personas y prolongar la celebración hasta altas horas de la noche. Y aunque nadie comienza el festejo pensando necesariamente en que terminará en un encuentro sexual, los planes pueden cambiar. Por ello, contar con métodos de protección debería formar parte de cualquier decisión responsable.
Uno de los principales motivos para no bajar la guardia es el Virus del Papiloma Humano (VPH), una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi todas las personas sexualmente activas pueden infectarse con VPH en algún momento de su vida, generalmente sin presentar síntomas.
La mayoría de las infecciones por VPH son controladas por el organismo y desaparecen por sí solas. Sin embargo, algunos tipos de alto riesgo pueden persistir y provocar alteraciones celulares que, con el paso de los años, pueden derivar en distintos tipos de cáncer, incluido el cervicouterino. El virus también está relacionado con cánceres de ano, pene, vulva, vagina y algunas regiones de boca y garganta.
Protección que empieza antes de la fiesta
El condón continúa siendo una de las herramientas disponibles para disminuir el riesgo de infecciones de transmisión sexual y embarazos no planeados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que su utilización correcta y constante puede reducir el riesgo de diversas ITS; en el caso específico del VPH, la protección es parcial porque el virus puede encontrarse en áreas que el preservativo no cubre.
Por ello, la recomendación es utilizar un condón nuevo durante cada acto sexual y colocarlo correctamente desde el inicio hasta el final de la relación. También es importante revisar que el empaque esté en buenas condiciones, verificar la fecha de caducidad y evitar productos a base de aceite cuando se utilizan preservativos de látex, ya que pueden deteriorar el material y favorecer su ruptura.
La prevención tampoco termina con el preservativo. La vacunación contra el VPH es otra de las principales herramientas para reducir el riesgo de infecciones asociadas con los tipos del virus incluidos en la vacuna. En México, la Secretaría de Salud considera la vacunación, el uso del condón y la detección oportuna como elementos fundamentales para prevenir el cáncer cervicouterino.
Que la improvisación sea para el after, no para el autocuidado
En este contexto, la pregunta puede parecer sencilla: antes de decidir quién lleva el tequila, las botanas, la bocina o la música, ¿quién lleva los condones?
Tenerlos a la mano no significa asumir que habrá un encuentro sexual. Significa estar preparado para tomar una decisión informada y consensuada si la noche cambia de planes. La prevención, además, debe ir acompañada de comunicación entre las personas involucradas y del respeto absoluto al consentimiento.
Bajo esta idea, Prudence Caribbean Mix se suma a la conversación durante las fiestas patrias con una propuesta de condones de sabores que busca incorporar un elemento lúdico a la intimidad sin dejar de lado el autocuidado.
La iniciativa parte de una realidad cotidiana: las relaciones sexuales pueden surgir de manera espontánea, pero las decisiones para reducir riesgos pueden tomarse con anticipación.
Este 15 de septiembre se vale cambiar de planes, extender la celebración, improvisar el after y dejarse sorprender por la noche. Lo que no debería improvisarse es la protección.
Porque así como nadie quiere que falte el hielo, la música o el brindis durante una noche mexicana, tampoco debería faltar aquello que ayuda a disfrutar con mayor responsabilidad: información, consentimiento y protección.
Que sobren los besos, el sabor y los “¡Viva México!”; pero, si la noche termina en algo más, que los condones también estén en la lista.