El Gobierno del presidente Donald Trump planea levantar el que sería el mayor centro federal de detención de inmigrantes en Estados Unidos, ubicado en la base militar de Fort Bliss, en El Paso, Texas, informó el Pentágono. El proyecto forma parte de las medidas para reforzar su política migratoria utilizando recursos militares.
Según el portavoz del Pentágono, Kingsley Wilson, el plan contempla inicialmente albergar a mil migrantes para mediados o finales de agosto. Posteriormente, se ampliará la capacidad a 5,000 camas en las “próximas semanas y meses”. “Una vez terminado, éste será el mayor centro federal de detención de la historia para esta misión crítica: la deportación de extranjeros ilegales”, señaló.
Aunque el centro estará dentro de una instalación militar, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) será el encargado de la custodia de los migrantes. La estrategia busca atender el aumento de detenciones, que alcanzaron cerca de 57,000 aprehensiones hasta el 27 de julio, de acuerdo con datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El uso de bases militares para alojar migrantes no es nuevo. Incluso durante el Gobierno de Joe Biden, el Pentágono autorizó la recepción de menores no acompañados en instalaciones de Texas. Además, el Ejecutivo estadounidense avanza en la construcción de otras sedes, como un centro de 1,000 camas en Indiana, próximo a iniciar operaciones.