Alejandra Balandrán Olmedo
De acuerdo con la doctora Artemisa Montes Silva, del Observatorio Mexicano de la Crisis, hubo dos eventos a principios de 2020 previos a la pandemia, que permitieron que tanto la población como los legisladores pudieran dimensionar el impacto de la violencia en contra de las mujeres en el país, el paro nacional #undiasinmujeres, y la marcha realizada el 8 de marzo conmemorando el Día Internacional de la Mujer, que tan sólo en la capital del país tuvo una concurrencia de más de 80 mil asistentes.
De acuerdo con Montes Silva, 22 millones de mujeres participaron en #undiasinmujeres, generando perdidas económicas por 37 mil millones de pesos. “Estamos en un contexto donde se habla cada vez más de lo inaceptable que es la violencia contra las mujeres y sin duda ha tenido consecuencias negativas para los violentadores de las mujeres”, manifestó la doctora Montes.
“La ONU define esta época como pandemia sombra, y la violencia en contra de las mujeres estaría mas oculta si no hubiéramos tenido la marcha y el paro”, porque generó un debate amplio sobre el tema, concluyó la experta en su participación en el Panel mediático realizado en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, organizado por la Universidad La Salle.
Al respecto, la doctora Alma Guadarrama, especialista en Derechos Humanos, refiere que en México, si bien “hemos avanzado en la normativa pero aun falta mucho que hacer sobre todo en materia de violencia digital”.
De acuerdo con la doctora Guadarrama, una de las acciones que hace falta para frenar la violencia de género es más que la homologación de la tipificación del delito en el país, y más que crear más leyes es poder crear espacios para que se capacite a jueces, abogados, policías y demás servidores, sobre los derechos de las mujeres”. Porque pueden realizar investigaciones eficaces en materia penal. Y administrativamente atender a hombres que ejercen violencia contra la mujer, “reeducar la cultura machista”.
Porque “la violencia de género no es una práctica aislada, es el resultado de actos continuos de actos contra la mujer que se producen en distinto ámbitos. El Estado ha sido negligente al no detener las agresiones porque se refleja con el desconocimiento de los delitos que se cometen en contra de la mujer debido a la mala tipificación que hacen los servidores públicos”, puntualiza la doctora Guadarrama.
Respecto al papel de los medios de comunicación sobre la difusión y normalización del feminicidio, la Doctora Diana Jiménez Trujillo, especialista en Psicología Criminal, refirió que a pesar de que se criminaliza al agresor también se revictimiza a las mujeres con las imágenes de las agresiones, de los feminicidios. “Es muy lamentable la cosificación de las mujeres” sobre todo cuando lees los titulares y los encabezados que generan miedo entre la población.