Rumbo al 2027, Morena coloca al Instituto Nacional Electoral (INE) contra las cuerdas. Bajo la bandera de la austeridad y de consolidar un sistema democrático eficiente busca el control de todas las elecciones en el país. Lo anunció en 2019 y ahora lo tiene en la mira al más puro estilo del partido hegemónico.
La Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, encabezada por Pablo Gómez, elaborará un diagnóstico del modelo electoral y de partidos, con miras a proponer una reforma legislativa. La iniciativa será enviada en enero de 2026 al Congreso de la Unión y dicen busca “hacer más barata” la democracia en el país. ¿Será?
En los 65 foros de consulta, realizados en todo el país, en los que participaron 5 mil 294 personas y en las 346 propuestas enviadas por ciudadanos, a través de la plataforma digital de la comisión hay diversos proyectos sobre la intención de reducir el presupuesto a las instituciones responsables de realizar las elecciones en México, el financiamiento a los partidos políticos y la eliminación de diputados y senadores plurinominales.
La presidenta Claudia Sheinbaum, sostiene que la reforma electoral es el punto número 10 de sus 100 compromisos de gobierno y una de las razones por las que impulsa la iniciativa es la elección de los consejeros que integrarían el Consejo General de un nuevo Instituto Nacional de Elecciones y Consulta (INEC), por voto popular, para desterrar la vieja práctica de que esos cargos sean negociados entre los partidos políticos por método de “cuates y cuotas”.
Al respecto, Luis Carlos Ugalde, ex presidente del Instituto Federal Electoral, alertó sobre los riesgos de una eventual reforma electoral impulsada por Morena que retome elementos del Plan de 2022. Sostiene que, “éstas medidas afectarían la democracia, el pluralismo y la capacidad del INE para organizar elecciones".
Ugalde considera que el principal problema del sistema electoral actual no está en los costos ni en los mecanismos de representación, sino en la creciente penetración del crimen organizado en las elecciones, en las campañas y en la nominación de candidaturas, durante los procesos electorales.
Para Luis Carlos Ugalde, el peor escenario sería una reforma que desaparezca el Servicio Profesional Electoral, elija a los consejeros del INE por voto popular y elimine los plurinominales, combinada con un recorte del financiamiento a los partidos. Estas acciones podrían desmantelar el sistema electoral mexicano y suplantar los contrapesos actuales.
En efecto, volver al México en el que el gobierno tenga el control de las elecciones, es una apuesta muy riesgosa para la democracia representativa. En juego están las instituciones y la credibilidad de México.
Al cierre del 2025, agradezco a los estimados lectores su tiempo y confianza. Les deseo un 2026 pleno en salud y prosperidad. Nos leemos el 7 de enero.
@guillegomora