La pérdida del estatus libre de sarampión en el continente americano reavivó una alerta sanitaria que exige responsabilidad colectiva, acción inmediata y cooperación internacional; sin embargo, la región ha demostrado antes que puede revertir las crisis con ciencia y compromiso.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirmó que Canadá reactivó la transmisión endémica del virus tras un año de circulación continua. Aunque México no ha perdido su estatus, se mantiene en vigilancia reforzada y ha intensificado su respuesta epidemiológica para proteger a la población.
En el país, el aumento de casos provocó una rápida reacción de la Secretaría de Salud, que dirige David Kershenobich Stalnikowitz, que incluye el despliegue de brigadas médicas en zonas con menor cobertura e implementa campañas de refuerzo en escuelas y comunidades rurales, además, la cooperación técnica de la oficina de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contribuye al esfuerzo nacional, sin sustituirlo.
Durante lo que llevamos de este 2025, México ha aplicado más de 4 millones de dosis adicionales de la vacuna contra el sarampión, rubéola y parotiditis (SRP), centrando sus acciones a menores y adultos jóvenes. Esta respuesta ha evitado que los brotes aislados se conviertan en transmisión sostenida, lo que refleja un avance frente a la amenaza regional.
Las autoridades federales impulsan, además, el registro digital de vacunación, una herramienta que permite monitorear en tiempo real la cobertura por entidad federativa, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado como una base sólida para el seguimiento epidemiológico y la planificación de futuras campañas.
Aunque el país ha registrado 23 defunciones, el número de casos se ha estabilizado, lo que sugiere que la respuesta sanitaria ha logrado contener la expansión del virus y evitar un escenario de crisis, como el vivido en Canadá o los Estados Unidos.
Por otra parte, el doctor Jarbas Barbosa, director de la OPS, afirmó que la pérdida del estatus regional “es reversible” y que México representa un ejemplo de respuesta coordinada. Enfatizó que el compromiso político y la vacunación sostenida son la vía para recuperar la eliminación continental.
Los expertos en atención médica coinciden en que la clave radica en mantener la confianza social en la ciencia. Las campañas de información pública impulsadas por la Secretaría de Salud buscan contrarrestar los mensajes antivacunas que se distribuyen, principalmente, en redes sociales, fortalecer la educación sanitaria y fomentar la corresponsabilidad ciudadana.
Por si fuera poco, la OPS ha enviado especialistas a México, Argentina y Bolivia para reforzar la vigilancia y la capacidad diagnóstica; pero en el caso mexicano, su apoyo se ha integrado al Sistema Nacional de Salud, incluidas a las instituciones locales; así, se consolida un modelo de cooperación efectiva internacional.
La región de las Américas enfrenta ahora el desafío de garantizar coberturas de vacunación superiores al 95%. Al tiempo en que, México anuncia un plan trianual para alcanzar este objetivo, con enfoque en municipios de alta marginación y comunidades indígenas donde persisten brechas históricas.
Recuperar la categoría de “eliminación del sarampión” implica no sólo el proceso de vacunación, sino la reconstrucción de la confianza en las instituciones sanitarias; de esta forma la experiencia mexicana muestra que, con decisión y transparencia, los países pueden responder con eficacia incluso ante escenarios adversos.
La historia sanitaria de las Américas enseña que las pandemias y los brotes no conocen fronteras, pero también que la cooperación y la solidaridad pueden contenerlos. México avanza, y el esfuerzo ofrece una señal de esperanza para toda la región.
*Periodista | @JoseVictor_Rdz
Premio Nacional de Derechos Humanos 2017
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