El conflicto entre Irán e Israel se ha intensificado drásticamente con un saldo fatal que asciende a 224 personas muertas y más de mil heridas en territorio iraní tras los bombardeos israelíes iniciados el viernes 13 de junio, según reportó este domingo el Ministerio de Salud de Irán. La mayoría de las víctimas, en palabras del portavoz Hosein Kermanpur, son civiles: mujeres, hombres y niños que perecieron durante más de 65 horas de ataques continuos.
Los enfrentamientos no han cesado. Este domingo por la noche, una nueva oleada de misiles iraníes alcanzó al menos tres edificaciones en Israel, dos en el norte del país y una en el sur. Autoridades locales confirmaron daños materiales y dos personas con heridas leves. En Haifa, una de las ciudades más afectadas, se registró un incendio tras el impacto de un proyectil.
Uno de los ataques más sensibles ocurrió también este domingo cuando Israel bombardeó un edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní en Teherán, donde varios trabajadores resultaron heridos. El viceministro Saeed Khatibzadeh calificó la ofensiva como un "crimen de guerra" al tratarse de un objetivo civil.
Entre las víctimas de los ataques israelíes se encuentra Mohammad Kazemi, jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní, junto con otros dos altos mandos: Hasan Mohaghegh y Mohsen Bagheri. Su muerte fue confirmada tanto por medios iraníes como por fuentes israelíes, marcando una escalada en el enfrentamiento entre ambos países.
Desde Irán, el gobierno ha manifestado que detendría sus ofensivas si Israel hiciera lo mismo, aunque también acusa a Estados Unidos de estar implicado en la campaña militar israelí. En paralelo, los hutíes de Yemen se atribuyeron un ataque con misiles coordinado con Teherán, sumando un nuevo frente al conflicto.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, elevó a 13 el número de israelíes fallecidos desde el inicio de la ofensiva iraní el viernes. Mientras tanto, el expresidente estadounidense Donald Trump se desmarcó de los hechos pero advirtió que respondería con contundencia ante cualquier acción iraní que amenace intereses estadounidenses.
Este nuevo episodio de violencia en Oriente Medio agudiza las tensiones internacionales, con la comunidad global observando con preocupación el impacto devastador en civiles y el riesgo de un conflicto regional aún mayor.