En México, más de 250 mil jóvenes abandonan anualmente sus estudios universitarios, una cifra que se incrementó durante la pandemia de covid-19, cuando superó los 330 mil casos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La información oficial señala que en la última década la deserción en educación superior se ha mantenido en niveles elevados. Por ejemplo, en el ciclo escolar 2013-2014 dejaron la universidad 255 mil 965 estudiantes, mientras que en 2023-2024 la cifra ascendió a 269 mil 919. El punto más alto se registró en el periodo 2020-2021, con 332 mil 918 alumnos que no continuaron sus estudios, lo que representó 8.8 por ciento de quienes habían ingresado.
El diagnóstico del Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030 advierte que este fenómeno responde a múltiples factores, entre ellos condiciones económicas, problemas socioemocionales, falta de orientación vocacional y limitaciones en los modelos educativos. Ante ello, se plantea la necesidad de flexibilizar los planes de estudio y fortalecer el acompañamiento académico para evitar el abandono.
Asimismo, se destaca que para reducir la deserción es necesario implementar sistemas de alerta temprana, brindar apoyo psicosocial, ampliar las becas y promover actividades que fortalezcan el bienestar emocional y el sentido de pertenencia de los estudiantes dentro de las instituciones.
Otro reto identificado es la concentración de la matrícula en pocas carreras, ya que solo diez programas académicos agrupan casi la mitad de los estudiantes a nivel nacional, lo que refleja una limitada diversificación en la oferta educativa.