Claudia Bolaños
La aprobación para que el Congreso pueda legislar en materia de feminicidios representa un avance, pero no es suficiente para garantizar una reducción real de estos delitos debido a la persistente impunidad, mala investigación, falta de coordinación e insuficiencia de recursos, afirmó el diputado federal Rubén Moreira Valdez.
El legislador señaló que, aunque es positivo colocar la protección de las mujeres en el centro de la agenda, las leyes por sí mismas no han logrado disminuir otros delitos. “Qué bueno que ponemos en el centro la protección a las mujeres, pero no es suficiente. Tenemos leyes generales contra el secuestro, contra la extorsión, y eso no ha logrado que bajen los delitos”, advirtió.
Durante el programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, acompañado del economista Mario Di Costanzo y el abogado Julián Proa, el coordinador parlamentario sostuvo que la reducción de la criminalidad depende de fortalecer a las instituciones con mejores policías, fiscalías y jueces, así como de asignar mayor presupuesto, capacitación y mejorar las condiciones de vida de la población.
Indicó que las reformas legales deben ir acompañadas de una política pública integral y recursos suficientes, al poner como ejemplo el caso de Coahuila, donde, dijo, se han mejorado indicadores de seguridad al reforzar las capacidades operativas de las instituciones.
Por su parte, Julián Proa coincidió en que los principales retos siguen siendo la impunidad, la mala clasificación de los delitos y la deficiente coordinación entre fiscalías, policías y autoridades federales y locales. “México tiene altos niveles de violencia contra las mujeres. Las carpetas de investigación están mal integradas y existe desconfianza en las autoridades. Las fiscalías no están suficientemente capacitadas para encuadrar los hechos en el tipo penal de feminicidio”, explicó.
Añadió que en el actual gobierno se han registrado alrededor de 978 feminicidios, concentrados principalmente en Sinaloa, Estado de México y Ciudad de México.
Ante este panorama, Moreira sostuvo que sin un cambio estructural, la reforma “se queda en papel y narrativa de Morena”.