Un avión de Turkish Airlines que cubría la ruta Estambul-Barcelona realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat luego de que se reportara una presunta amenaza de bomba a bordo, lo que generó momentos de tensión entre los 148 pasajeros y la tripulación durante el trayecto.
La aeronave, identificada como el vuelo TK1853, despegó de Estambul por la mañana y, cuando se aproximaba a su destino, la tripulación recibió la alerta, por lo que se activaron los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones. El avión permaneció varios minutos sobrevolando la costa catalana antes de recibir autorización para aterrizar y ser dirigido a una zona aislada del aeropuerto.
Tras el arribo, autoridades españolas desplegaron un operativo en el que participaron la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra, bomberos y personal de emergencias, mientras Protección Civil activó el plan Aerocat. Los pasajeros descendieron de la aeronave sin incidentes y fueron trasladados a un área segura para su revisión.
Luego de una inspección exhaustiva, las fuerzas de seguridad descartaron la presencia de explosivos en el avión y confirmaron que se trató de una falsa alarma. Las operaciones en el aeropuerto continuaron con normalidad y las autoridades mantienen abierta una investigación para determinar el origen de la amenaza.