Un ataque con drones perpetrado por Rusia este sábado contra una estación ferroviaria en la ciudad ucraniana de Shostka, en la región de Sumi, provocó al menos 30 heridos, entre ellos tres niños. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció el hecho como un acto de "terror salvaje" y exigió a Europa y Estados Unidos medidas más firmes contra Moscú.
De acuerdo con la Administración Militar Regional, el ataque se dirigió contra un tren de pasajeros que cubría la ruta entre Shostka y Kiev. En el momento del impacto, decenas de personas se encontraban en el lugar. Tras la primera explosión, un dron permaneció sobrevolando la zona, obstaculizando las labores de rescate.
Horas después, se registró un segundo ataque en el mismo sitio. Ocho personas fueron trasladadas a hospitales, una de ellas en estado crítico en cuidados intensivos. Los menores afectados tienen 8, 11 y 14 años; el mayor presenta lesiones de gravedad moderada.
Zelenski subrayó que el ataque fue deliberado contra civiles y reiteró que Rusia continúa atentando contra vidas inocentes. “Solo la fuerza puede detenerlos”, afirmó en un mensaje publicado en la red social X.
El mandatario ucraniano instó a los aliados occidentales a dejar atrás las declaraciones y avanzar hacia sanciones más severas contra el Kremlin.