La segunda audiencia en el proceso judicial contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, finalizó este jueves 26 de marzo de 2026 en Nueva York sin que el juez Alvin Hellerstein emitiera una resolución sobre la disputa relacionada con el pago de la defensa legal de los acusados. La falta de acceso a fondos congelados por el Gobierno de Estados Unidos ha impedido que puedan cubrir los honorarios de sus abogados.
La defensa solicitó en febrero desestimar el caso, luego de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) rechazara otorgar una licencia para utilizar recursos del Estado venezolano en su representación legal. Sin embargo, el magistrado descartó esa posibilidad al considerar que sería una medida demasiado drástica.
Durante la audiencia, el fiscal adjunto Kyle Wirshba defendió el uso de sanciones como herramienta de política exterior y seguridad nacional. El juez, por su parte, señaló que Maduro y Flores, al encontrarse detenidos, no representan una amenaza y recordó que la relación entre Washington y Caracas ha cambiado, dado que actualmente existen acuerdos comerciales.
Maduro enfrenta cuatro cargos en Estados Unidos, entre ellos conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y posesión de armas de alto poder. Flores también está acusada de conspiración para importar drogas y posesión de armamento. En su primera comparecencia, realizada el 5 de enero, se declaró inocente.
El presidente estadounidense Donald Trump anticipó que podrían abrirse más procesos contra Maduro. Desde Caracas, su hijo Nicolás Maduro Guerra calificó el juicio como ilegítimo, aunque expresó confianza en que se lleve adelante dentro del marco legal estadounidense.