Es sabido que el más preciado interés de la iniciativa privada es que la dejen hacer negocio; pacta, acuerda, acepta, se asocia o se hace de la vista gorda, entre otros caminos, para lograrlo. Hoy, por ejemplo, buscan con afán las condiciones para hacer efectiva la tan mencionada relocalización o nearshoring; en caliente dicen lo que en otros sexenios solo murmuraban tras bambalinas: ojo, “no estamos tan bien como dicen”.
Es claro el señalamiento de los privados: “para que al país aproveche plenamente la oportunidad de la relocalización, se deben llevar a cabo políticas públicas que generen las condiciones generales propicias para el florecimiento orgánico de la inversión”.
Y la sueltan con todas sus letras: “La narrativa del gobierno acerca de la economía continúa siendo confusa. Por un lado, se afirma que ‘va muy bien’ basándose en la estabilidad del tipo de cambio, la supuesta ausencia de endeudamiento público y en datos parciales de recuperación de los registros en el IMSS como indicador del empleo… por otro, se ignora la falta de crecimiento, el rezago de la inversión y la resistencia a la baja de la inflación subyacente, entre otros problemas”.
Ni mi vecina y yo lo decimos tan claro. Los ilustrados del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), perteneciente a los maestros del cabildeo nacional el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), lo dicen sin recovecos en su más reciente análisis semanal: “La inversión, el motor que impulsa el PIB de forma sostenible, en 2022 fue menor en más de 8% a la de 2018”.
Sí, sin engaños, seguimos en caída libre luego de la pandemia Covid, es claro estamos lejos de la recuperación. El bicho nos pegó y nos continúa doliendo el gancho al hígado que nos colocó. Hay más: “Hasta ahora, los resultados en términos de bienestar social han sido negativos: menor cobertura y calidad de los servicios de salud, más pobreza, menos calidad de la educación y mayor inseguridad pública, entre muchas otras deficiencias”.
Aunque apenas el martes volvió a prometerse desde Palacio: “habrá medicinas y atención para todos”. Es cierto, la negligencia, la falta de medicamentos y atención médica y hospitalaria es la suerte de cientos de mexicanos sufren verdaderos calvarios en busca de solución sin encontrar nada de lo prometido en octubre de 2018 como presidente electo, y reiteró en enero de 2020 desde su conferencia, dice él “informativa”, diaria:
"Estamos trabajando para resolver los problemas, por eso vamos hacia la gratuidad vamos a tener un sistema de salud -ese es el compromiso- como el de Canadá, Inglaterra, el de los países de Suecia, Dinamarca, Noruega, los países nórdicos, de primera. Vamos a garantizar el derecho a la salud al pueblo de México, pero se lleva tiempo porque ¿saben quién maneja una parte de los servicios de salud? Los gobiernos estatales". Quién lo ha sufrido tendrá algunos recordatorios para López.
Quien pretenda decir que carecemos de memoria, ahí están las versiones estenográficas, las redes, los videos y las notas. Y hay más, nos señalan los del Ceesp que las presiones fiscales se han acumulado al agotarse los recursos precautorios del erario, porque el gasto se ha ido principalmente a las transferencias para cubrir los programas sociales, a los proyectos de inversión del gobierno de la 4T y a los rescates a líneas de actividad de empresas públicas “sin rendimientos sociales claros, cuando los ingresos públicos han crecido menos que en periodos anteriores”.
Sin máscaras, los privados quieren paso franco para hacer negocio y el gobierno para “administrar la riqueza”, pero el parque se agota y los ciudadanos tienen la posibilidad de elegir salir de las barricadas; valientes parecen ser al quitarse el cubrebocas y desafiar el destino, nadie pregunta cuándo es la siguiente dosis de vacuna, ¿ya somos inmunes?
REMANENTES
Hace unas semanas se dio a conocer que Grupo Prodi y Mota-Engil México, de José Miguel Bejos, alcanzaron un acuerdo para adquirir la mayoría accionaria de Duro de Felguera, la compañía de infraestructura y servicios industriales de origen español con fuerte presencia en los mercados de Europa y África, en los que la empresa española tiene amplia trayectoria. En este sentido te cuento que con una aprobación del 98%, la Junta General de accionistas de Duro Felguera ya dio el sí; lo cual representa la ampliación del capital de la compañía en 90 millones de euros, permitiendo la entrada de Prodi y Mota-Engil México como socios inversores. Le metieron acelerador a todo, bien por ellos.
La vuelven hacer en licitación
Un grupo de empresas mexicanas que participaron en la licitación LA-007000999-E1040-2022 de la Sedena, de Luis Crescencio Sandoval, consideran que hubo varias anomalías. Estas firmas nacionales, junto a la asiática Nuctech Company, en primera instancia interpusieron un amparo en el Juzgado VIII en Materia Administrativa de la CDMX, que fue desechado. Ahora ingresaron la queja 169/2023 ante el 22 Tribunal Colegiado en Materia Administrativa debido a que buscan la suspensión del fallo.
Apenas el 17 de marzo la Sedena informó que el ganador del proceso era Rapiscan Systems por ello se llevaron un contrato por 11 mil 630 millones de pesos para proveer equipos de escáner de rayos X para las aduanas del país. En el proceso se desecharon y descalificaron técnicamente a todas las demás compañías menos a Rapiscan dejándole el camino para llevarse sola el contrato. Ahora mediante los procesos judiciales buscan suspender todo el proceso.
En diciembre de 2022 la Semar, del almirante José Rafael Ojeda Durán, le había adjudicado de forma directa un contrato a Rapiscan por 3 mil 800 millones de pesos igual para escáner de rayos X. Ya van más de cuatro meses y la Marina continúa sin firmar la empresa de EU, todo debido a que ya no están convencidos que es la mejor alternativa a causa de los diferentes señalamientos y cuestionamientos que surgieron en el proceso con Sedena. Sospechosismo de primer nivel.