Una ballena gris juvenil que sorprendió a habitantes del estado de Washington al internarse 32 kilómetros río arriba en un pequeño afluente fue hallada muerta días después, en un hecho que científicos vinculan con la crisis alimentaria que enfrenta la especie.
El ejemplar fue localizado cerca de Raymond, en el río Willapa, luego de haber ingresado desde la bahía del mismo nombre durante su ruta migratoria hacia el norte. Especialistas señalaron que el animal probablemente buscaba alimento, ya que diversas poblaciones de ballenas grises presentan signos de desnutrición en los últimos años.
De acuerdo con investigadores del Cascadia Research Collective, la disminución de presas en zonas del Ártico ha provocado que estos cetáceos enfrenten una “grave crisis”, obligándolos a modificar sus patrones de comportamiento y explorar nuevas áreas en busca de alimento.
El fenómeno se enmarca en un evento inusual de mortalidad registrado entre 2018 y 2023, periodo en el que se documentaron cientos de varamientos desde Alaska hasta México. Aunque se pensaba que la población se recuperaba, estimaciones recientes indican que el número de ballenas ha continuado a la baja, con alrededor de 13 mil ejemplares, la cifra más baja en décadas.
Durante su inusual travesía, el mamífero fue observado por residentes que se congregaron en puentes para verlo, mientras autoridades decidieron darle espacio para que regresara al océano por sí mismo; sin embargo, avanzó hacia zonas poco navegables antes de ser encontrado sin vida.