El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, reconoció que la inflación subyacente permanece en niveles elevados y, hasta ahora, no muestra indicios claros de moderación, lo que representa un reto para la política monetaria del país.
A pesar de la reciente baja en la inflación general durante la primera quincena de julio, Heath precisó que esta reducción se atribuye exclusivamente al componente no subyacente y no al impacto directo de las decisiones de política monetaria. Por tal motivo, afirmó que ya “no amerita seguir con los recortes a la tasa”.
En el mercado de divisas, analistas financieros consideran que el peso mexicano ha mostrado una depreciación leve. Este comportamiento está ligado a la expectativa de que el Banco de México continuará con ajustes a la baja en la tasa de interés, aunque actuará con precaución.
Según los datos más recientes, la inflación general se redujo de 4.13% a 3.55% anual en la primera mitad de julio. No obstante, esta caída se debe al componente no subyacente, que descendió de 3.43% a 1.24%. En contraste, la inflación subyacente apenas bajó de 4.28% a 4.25%.
La inflación subyacente, un indicador clave para entender la evolución de precios en el mediano plazo, excluye elementos de alta volatilidad como alimentos y energéticos. Su comportamiento refleja con mayor precisión las presiones inflacionarias estructurales dentro de la economía nacional.
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