Por Alejandro Reynoso
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se pronunció a favor de medidas emergentes, entre ellas la movilización de presos dada la deficiencia en la infraestructura del sistema de salud, la alta densidad poblacional de los reclusorios, la aglomeración en que viven las personas y la carencia del personal médico, al igual que de medicamentos especializados.
Dijo que esta situación podría agravarse ante la crisis que se vive referente al Covid-19.
Aunado a estas deficiencias, se añaden diversos factores de riesgo para los reclusos, como “la ausencia de limpieza, agua potable, materiales desinfectantes, déficit de espacios humanamente habitables y de instalaciones sanitarias suficientes y adecuadas”, lo que vuelve a la población penitenciaria más propensa a contagios.
El pronunciamiento de la CNDH fue dirigido al Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Reinserción Social y los 32 Sistemas Penitenciarios del país; a los 11 ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), los titulares de los 32 Poderes Judiciales de los Estados, los 31 Gobernadores del país y a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.