Donald Trump llegó la tarde del lunes a Miami para participar como estrella principal, el escenario, la Corte Federal Sur de esta turística ciudad, el guio hacia su arresto, toma de fotografías y huellas digitales, además de la presentación ante un juez federal.
Una cantidad considerable de invitados (o fanáticos seguidores) fueron convocados para generar el clima de expectación, incluso hicieron correr el rumor de que se podrían dar acciones violentas a lo que llamaron, una
cacería de brujas.
El equipo de campaña de Donald Trump, para ser más exacta, él mismo ha mostrado hacer cualquier acción en su contra un acto publicitario favorable a sus intereses para regresar a la Oficina Oval.
Las instituciones y los actores involuntarios para este show, entre ellos, los representantes del Departamento de Estado, la fiscalía general, el partido Republicano, incluso elementos del Servicio Secreto que desempeñaron un doble papel de escudo protector para el exmandatario, pero también como responsables de un detenido. Sin hacer presencia física, se sentía un fantasma de la administración Biden en el ambiente.
Y dentro de este espectáculo al sur de Miami, encontramos que Aileen Cannon, la jueza asignada para supervisar el caso de los documentos clasificados encontrados en la casa de Mar-a-Lago de Donald Trump, fue
nombrada precisamente por el expresidente y así la suerte se hizo presente.
Llegamos a las horas previas del histórico martes en donde, una caravana de vehículos resguardaba al expresidente Donald Trump desde su club de golf en el suburbio de Doral con dirección al Palacio de Justicia Federal, Wilkie D. Ferguson Jr. en Miami, en donde el actor principal sería procesado y
escucharía los cargos levantados en su contra por el fiscal especial.
Ya al interior de la Corte Federal y después de haberse presentado y arrestado, Donald Trump escuchó los 37 cargos de los que se les acusa, entre los que destacan: La retención intencional de documentos confidenciales, obstrucción a la justicia, ocultamiento ilegal de documentos y falsas declaraciones.
Junto con Trump también llegó ante la Corte, su asistente personal, Walt Nauta, quien a su vez enfrenta seis cargos.
Y bueno, ya en la Corte Federal llegó el momento estelar, se encendieron todas las luces, los reflectores y checaron que todo funcionara a la perfección para que el expresidente se declarara “not guilty” (no culpable) de todos y cada de los 37 cargos federales que enfrenta en el caso del manejo ilegal de documentos confidenciales de la Casa Blanca. Fue un momento de gran
intensidad, de poca duración, pero climático.
Después, salió rumbo al aeropuerto internacional de Miami para volar a New
Jersey en donde por la noche asistió a una cena para recaudar fondos económicos para su campaña, así nada más.
@arnc7