El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) vivió un importante flujo de pasajeros al cierre de la Semana Santa, lo que generó largas filas en las áreas de espera y documentación y la queja de viajeros por las condiciones en las terminales, debido a obras de remodelación que se realizan con vistas a la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026.
Al recorrer las instalaciones se observó a miles de turistas apresurándose por los pasillos para no perder sus vuelos hacia destinos turísticos nacionales, pueblos mágicos, playas o vuelos internacionales. El ruido constante de maquinaria, taladros y martillos, así como calles de paso cerradas y escaleras eléctricas fuera de servicio, complicaron el tránsito dentro de la terminal.
Varios usuarios expresaron su frustración por la falta de planeación en los trabajos y la reducción de la movilidad interior, además de señalar que la accesibilidad para personas con discapacidad y la orientación a extranjeros y personas mayores es insuficiente. Algunos pasajeros reportaron demoras prolongadas para recibir su equipaje y describieron los pasillos como estrechos y con señalización deficiente.
Las obras de remodelación, que buscan adecuar el aeropuerto al aumento de viajeros por el Mundial de Futbol 2026, también incluyeron el uso de plataformas de trabajo elevadoras móviles en zonas transitadas, lo que fue considerado por algunos usuarios como un riesgo para la seguridad.
En contraste con las críticas al AICM, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó la actividad registrada en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) durante este periodo vacacional, señalando que de lunes a domingo de Semana Santa se transportaron 164 mil 525 pasajeros en 1 233 vuelos.
La afluencia de viajeros y las limitaciones de infraestructura han puesto de manifiesto los retos operativos que enfrenta el principal aeropuerto del país en una de las temporadas de mayor movilidad del año.