La Arquidiócesis Primada de México solicitó este miércoles a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México que se detenga de inmediato la proyección del espectáculo “Memoria Luminosa” sobre la fachada de la Catedral Metropolitana, al señalar que contiene mensajes que “hieren y lastiman profundamente la fe” de millones de católicos.
De acuerdo con el pronunciamiento de la Iglesia, el videomapping —que forma parte de las actividades conmemorativas por los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlan— proyecta frases como “aborto seguro” y símbolos políticos sobre el templo religioso, lo cual consideró ofensivo y ajeno a los principios que representa el recinto.
La Arquidiócesis puntualizó que, aunque la Catedral es un inmueble de la nación, el uso del templo corresponde exclusivamente a la Iglesia Católica, conforme a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Aclaró que no fue consultada en la elaboración del espectáculo, sino únicamente informada de manera general sobre su realización.
Ante la queja formal, el gobierno capitalino respondió que ajustará el contenido del espectáculo para evitar ofensas a cualquier creencia religiosa, manteniendo el enfoque histórico y cultural del proyecto. Como medida inmediata, se retiró la frase “aborto seguro” de las proyecciones sobre la Catedral y se trasladó ese segmento al Palacio Nacional.
“Memoria Luminosa. México-Tenochtitlan 700 años” es un espectáculo audiovisual que se presenta en la plancha del Zócalo capitalino y que recorre distintos periodos históricos de la ciudad. Incluye proyecciones sobre inmuebles emblemáticos como la Catedral Metropolitana y el Sagrario. El evento está programado para continuar hasta el domingo 27 de julio, con funciones diarias a las 20:00 y 21:30 horas.
La Arquidiócesis reiteró que su intención no es frenar expresiones culturales, sino proteger el carácter sagrado del templo, subrayando que no se debe utilizar un espacio de culto para difundir mensajes políticos o ideológicos que contravienen los valores de la fe católica. No se descartan nuevas acciones si se reincide en la proyección de contenidos que afecten la sensibilidad religiosa.
Este episodio reabre el debate sobre el uso de monumentos religiosos como plataformas de expresión cultural y política, y plantea el reto de conciliar la libertad artística con el respeto a las creencias y a los espacios sagrados en el corazón de la capital del país.
Foto Especial