Alrededor de 300 comerciantes que operan en los pasos a desnivel de Calzada de Tlalpan, entre las estaciones Viaducto y Ermita de la Línea 2 del Metro, lograron que el gobierno capitalino se comprometiera a no realizar desalojos durante 2026, tras manifestaciones en contra de las obras de la llamada Calzada Flotante rumbo al Mundial de Futbol.
La medida se anunció después de que los vendedores protestaran frente al Antiguo Palacio del Ayuntamiento el pasado 5 de febrero, en rechazo a la posibilidad de ser desplazados como ocurrió en el tramo entre Plaza Tlaxcoaque y la estación Chabacano, donde los locales fueron retirados para dar paso a la construcción de un viaducto elevado de un kilómetro y medio.
Los pasos a desnivel desalojados en San Antonio Abad y Chabacano actualmente lucen reforzados con columnas y trabes, mientras que los puentes peatonales fueron desmontados, generando preocupación entre comerciantes de otros tramos que temían correr la misma suerte.
El gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, informó que no habrá desalojos este año y que se instalarán mesas de trabajo con los locatarios para discutir proyectos de rehabilitación y regularización de servicios como luz y agua. La Subsecretaría de Gobierno, dirigida por Fadlala Akabani, aseguró que cualquier salida temporal será revisada en condiciones específicas.
La Calzada Flotante forma parte de las obras de infraestructura que se preparan con miras al Mundial de Futbol 2026, y busca transformar algunos de los pasos subterráneos en espacios culturales y artísticos denominados “miniutopías”. Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los comerciantes, quienes consideran que un desalojo definitivo significaría perder su fuente de trabajo.