Cristina Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina, pidió autorización judicial para recibir la visita del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante su estancia en Buenos Aires con motivo de la cumbre del Mercosur. Kirchner cumple una condena de seis años por corrupción en modalidad de prisión domiciliaria, por lo que debe solicitar permiso para recibir visitas fuera de su entorno familiar, legal o médico.
La solicitud fue presentada este martes por la defensa de Kirchner ante el tribunal que dictó su condena, presidido por el juez Jorge Gorini, quien confirmó a la AFP que aún no se ha emitido una resolución sobre el pedido. La reunión, de concretarse, ocurriría en el domicilio de Kirchner, ubicado en el barrio Constitución, en el centro de la capital argentina.
El presidente Lula participará en la cumbre semestral del Mercosur que se celebrará el 2 y 3 de julio en el Palacio San Martín, y será su primera visita a Argentina desde la asunción de Javier Milei como presidente en diciembre de 2023. Hasta el momento, no está programada una reunión bilateral entre ambos mandatarios, quienes representan posturas ideológicas opuestas.
Desde el entorno brasileño, la posible visita no ha sido confirmada. “Todavía no sabemos. Agenda todavía en construcción”, señaló una fuente del Palacio de Planalto a medios internacionales. A pesar de ello, el diputado oficialista Paulo Pimienta había adelantado hace dos semanas que Lula planeaba ver a Kirchner para expresarle su apoyo y afecto.
Sin embargo, la cancillería brasileña ha manejado con cautela el tema. Gisela Padovan, secretaria de América Latina y el Caribe, afirmó que no tenía confirmación de la visita, dado que la estancia de Lula sería breve y centrada exclusivamente en la cumbre.
Kirchner fue condenada por administración fraudulenta en perjuicio del Estado y, además de la pena de prisión, enfrenta inhabilitación política perpetua. La normativa impuesta por el tribunal exige que toda visita no esencial sea previamente autorizada.
La cumbre del Mercosur reunirá a los presidentes y cancilleres de los países miembros —Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia— para discutir temas económicos y políticos de la región. El miércoles se reunirán los ministros de Economía y Relaciones Exteriores, y el jueves tendrá lugar el encuentro plenario de jefes de Estado.