Durante años hemos visto a la Bolsa Mexicana de Valores como un espacio reservado para grandes corporativos industriales, bancos, empresas de consumo o telecomunicaciones. Sin embargo, pocas veces se dimensiona el enorme potencial que tiene el mercado bursátil para atender uno de los mayores desafíos sociales y económicos del país: que más mexicanos puedan comprar una vivienda.
La emisión en junio de un bono vinculado a la sostenibilidad por 800 millones de pesos realizada por HIR Casa representa más que un éxito. Es la señal de que el mercado de capitales puede convertirse en un aliado estratégico para impulsar el acceso a la vivienda, precisamente en un momento en el que millones de familias enfrentan enormes dificultades para obtener un crédito hipotecario.
La colocación llegó a una demanda de 1.81 veces entre inversionistas. Lo importante es el destino de esos recursos: más financiamiento para personas que están fuera del radar de la banca.
La deuda pendiente del sistema financiero
En México existe una enorme población que trabaja, produce, paga impuestos y genera ingresos, pero no encaja en los modelos tradicionales de evaluación crediticia: autoempleados, profesionistas independientes, pequeños empresarios, comerciantes, conductores de plataformas digitales, médicos, abogados o contadores que suelen enfrentar una barrera que poco tiene que ver con su capacidad real de pago y mucho con la forma en que se mide el riesgo.
La banca comercial continúa privilegiando ingresos fijos, comprobables con recibos de nómina, cuando la economía mexicana funciona, en buena medida, con ingresos mixtos o variables. Por eso se auto descartan miles de personas.
Ahí radica el mayor valor de HIR Casa. Su modelo atiende a quienes el sistema financiero tradicional deja fuera, acompañándolos desde el ahorro para el enganche hasta la adquisición de su patrimonio.
Que ahora ese modelo encuentre respaldo en el mercado bursátil significa que la Bolsa también puede convertirse en un instrumento de inclusión financiera.
El dinero también puede generar impacto social
Es relevante que los recursos captados no estan ligados únicamente al crecimiento del negocio.
Al tratarse de un bono vinculado a la sostenibilidad, HIR Casa asumió compromisos medibles que serán auditados por terceros.
El primero es que el 28% de su cartera sea para personas con bajo historial crediticio; aquellas que enfrentan mayores obstáculos para acceder a un financiamiento hipotecario.
El segundo compromiso es igual de relevante: incrementar la participación femenina en posiciones directivas hasta alcanzar al menos 40% de los cargos de liderazgo, con el objetivo de llegar a la paridad.
La sostenibilidad ya no sólo se mide por reducir emisiones de carbono. Hoy también implica construir organizaciones más incluyentes y acercar oportunidades a quienes históricamente no las han tenido.
La Bolsa necesita más empresas de vivienda
Quizá la lección más importante de esta operación sea otra.
Mientras México enfrenta un déficit de 8.5 millones de viviendas y demanda creciente de financiamiento, el mercado de valores continúa siendo una fuente poco utilizada por empresas dedicadas al desarrollo habitacional, al crédito hipotecario y a la construcción.
Los recursos obtenidos por HIR Casa no sólo fortalecen a la empresa. Se traducirán en más créditos, más escrituras y más familias construyendo patrimonio.
Ojalá esta emisión no sea una excepción y se sumen más empresas que encuentren esta nueva ruta de financiamiento para sus proyectos.
Por cierto
Hir analiza con estos buenos resultados realizar otra colocación en el 2026.
PREGUNTA
¿sabes que pueden darte crédito hipotecario empresas que no son bancos?
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