El 1 de enero de 1959 triunfó la revolución que puso fin a la atroz dictadura de Fulgencio Batista”, pero hoy la revolución cubana se convirtió en el referente que, durante 63 años ha inspirado y sigue inspirando las luchas del pueblo obrero en todo el mundo, demostrando la vitalidad de la lucha por la gente. Figuras como Fidel Castro, Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Vilma Espín, Frank País y otros se convirtieron en símbolos eternos del movimiento revolucionario obrero en todo el mundo.
Cuba, se ha convertido en la materialización de la firme defensa de la dignidad, soberanía, independencia y demás conquistas alcanzadas, a partir de la gesta histórica que se desarrolló en la Sierra Maestra en 1959.
Es un hecho que bajo el liderazgo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz la revolución logró una serie de logros extraordinarios, sin precedentes en América Latina, en sectores como Salud, Educación, Derechos de la Mujer, Cultura, Deportes, etc.
Así, la lucha de la isla ha logrado mantenerse firme y prosperar a pesar del bloqueo económico, financiero y comercial brutal y genocida impuesto por los gobiernos de Estados Unidos durante sesenta años. La Revolución Cubana no se doblegó ni siquiera cuando perdió a sus más valiosos aliados, tras los derrocamientos contrarrevolucionarios de principios de los noventa.
Los logros sociales del pueblo cubano se hacen aún más evidentes hoy en día en las condiciones de la pandemia. Mientras los países capitalistas de Europa y América se enfrentan a los efectos desastrosos de la comercialización de la Salud Pública, Cuba sale victoriosa de la batalla con Covid-19.
Habiendo producido cinco vacunas, el país mantiene una de las tasas de vacunación más altas del mundo y, al mismo tiempo, demuestra su papel como campeón de la solidaridad internacionalista al organizar la asistencia médica a otras naciones a través de la “Brigada Henry Reeve”.
En un período en el que la administración estadounidense del presidente Biden mantiene el bloqueo bárbaro y aumenta las acciones agresivas y provocadoras contra el gobierno y el pueblo de Cuba, tenemos el deber moral de fortalecer la solidaridad internacionalista hacia la orgullosa patria de José Martí y Fidel Castro.
Hoy, 63 años después, el apoyo y la solidaridad al pueblo cubano es un deber de la clase trabajadora en todas partes del mundo. Es una tarea sagrada para todos aquellos que comprenden la necesidad de intensificar la lucha contra el podrido sistema capitalista, contra el imperialismo, por la abolición de la explotación del hombre por el hombre.
Nuestros dos países, históricamente han construido una relación de apoyo y ayuda mutua en la causa común de la construcción de la justicia, la hermandad y el beneficio de nuestros pueblos; las relaciones amistosas entre los dos países han logrado grandes progresos; la cooperación de mutuo beneficio ha rendido fructíferos resultados en los distintos campos, y la amistad entre los dos pueblos se incrementa día a día.
México y Cuba han conseguido mediante esfuerzos mancomunados ricos frutos en la cooperación amistosa y de beneficio mutuo en los terrenos político, económico, comercial, cultural, educacional, científico, tecnológico y de salud. La cooperación amistosa entre México y Cuba concuerda con los intereses fundamentales de los dos países y pueblos y beneficia la paz, estabilidad y desarrollo del mundo.
Seguimos exigiendo el fin del bloqueo criminal que EU mantiene hacia la isla, por ello recordamos lo dicho por nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador, en cuanto a que “ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo o país… las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos.