Prometer es sumamente sencillo, pero responder a las expectativas depositadas habla de responsabilidad social y política. Es eso lo que ha hecho el gobernador de Zacatecas, David Monreal, en dos años de trabajo, en que ha trazado un programa de transformación en todas las áreas de oportunidad. De hecho, hace unos días rindió cuentas de sus labores ante la población civil y, en medio de ese ejercicio, notamos el grado de avance que ha tenido la entidad.
En ese sentido, hay que darle el mérito al gobernador de Zacatecas. Es verdad, tuvo un inicio complicado después de recibir una administración en condiciones muy críticas. Incluso, muchos la calificaron como un reto titánico poder revertir las grietas profundas que heredó el pasado gobierno. Solo por mencionar un ejemplo, hubo un periodo de 100 días para intentar resolver los problemas pendientes que, a la postre, diera el equilibrio deseado. Ante esto, se implementó un programa de rescate financiero; se redujo el gasto corriente y se ajustaron las medidas para gastos que no son indispensables.
O sea, una austeridad republicana que, dicho sea de paso, tiene todo el sello del proceso de transformación que encabeza el presidente López Obrador. Incluso, para situarnos de una manera más clara en el contexto que actualmente vive Zacatecas, el desarrollo social, la infraestructura, el campo, la agricultura, la salud, la educación y la obra pública, han experimentado avances significativos y, lo mejor de ello, registraron un crecimiento en los índices de progreso o calidad de vida.
Y no solamente eso, el tema de la seguridad es una prioridad para David Monreal. Incluso, el gobernador y el titular de la Secretaría de Gobierno, Rodrigo Reyes, siempre están al tanto de las tareas de ese rubro. El botón de muestra es, ni más ni menos, las estrategias que han implementado; se ha tecnificado las herramientas y, con un plan coordinado con la federación, los índices de inseguridad han ido descendiendo paulatinamente. Es verdad, sigue siendo un reto, sin embargo, es uno de los ejes rectores que más atención tiene, eso sí, sin descuidar a los otros.
Durante estos dos años, de igual forma, el proceso de transformación es la punta de lanza del gobierno de David Monreal. Desde que se introdujo el programa de participación social a través de las Audiencias Públicas, la población civil ha logrado ir resolviendo la problemática que aqueja. Al volverse una práctica rutinaria, esa nueva cultura de intercambio de ideas es el conducto o el canal para proponer alternativas que nacen de la sociedad. Así, por ejemplo, se han podido llevar a cabo la construcción de caminos y la rehabilitación para el flujo de una red carretera que comunica con localidades y cabeceras municipales.
Y qué decir de los avances en materia de empleo; o la apuesta importante al tema cultural, deportivo y artístico. En resumidas cuentas, David Monreal ha cumplido, lo ha hecho porque, desde que inició su gestión, se ha dedicado con responsabilidad a trabajar. Por eso, la entidad federativa avanza a pasos agigantados y, de manera sistemática, el progreso sigue alimentando la esperanza de que crezca aún más.