Claudia Bolaños
El secretario de Salud, David Kershenobich, afirmó que es un mito que una persona diagnosticada con diabetes mellitus necesariamente deba desarrollar complicaciones graves como daño renal, ceguera, amputaciones o hipertensión arterial. Señaló que, aunque la enfermedad se desarrolla a lo largo de la vida, puede prevenirse, manejarse sin complicaciones y retrasar sus efectos mediante un diagnóstico temprano y acciones de prevención individual.
Explicó que, en términos generales, el riesgo de desarrollar diabetes puede reducirse entre 40 y 60 por ciento con una intervención oportuna, especialmente si se identifican factores de riesgo como niveles anormales de glucosa en ayuno detectados en estudios de laboratorio o un perímetro abdominal elevado.
Kershenobich advirtió que existen condiciones de vida que incrementan significativamente el riesgo de diabetes mellitus, entre ellas dietas altas en calorías y alimentos ultraprocesados, estrés crónico, falta de acciones preventivas y alteraciones del sueño. En estos casos, indicó, el riesgo puede aumentar entre 20 y 60 por ciento.
Respecto a los antecedentes familiares, explicó que influyen dos factores relevantes: el riesgo acumulado por tener un familiar con diabetes y el ambiente compartido, lo que refuerza la importancia de la prevención dirigida a grupos con mayor vulnerabilidad.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que en 2026 se construirán 24 hospitales con una inversión de 45 mil millones de pesos y que ese mismo año se destinarán más de 11 mil 200 millones de pesos para la compra de equipamiento para todas las instituciones de salud. Aclaró que las estrategias de prevención no se aplican de manera uniforme, ya que es más efectivo enfocar los esfuerzos en grupos con alto riesgo.