La diputada local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Paola Gárate, afirmó que el retorno de Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa representa “una sentencia de muerte” contra ella, al señalar que la administración federal protege y empodera a delincuentes. La legisladora recordó que el pasado 10 de junio fue colocada una ofrenda fúnebre en su domicilio, lo que incrementó su vulnerabilidad.
Gárate sostuvo que la decisión de Rocha Moya de concluir su licencia, pese a los señalamientos del gobierno de Estados Unidos sobre presuntos nexos con el crimen organizado, “aumenta el peligro y la vulnerabilidad” de quienes se han manifestado en contra. No obstante, aseguró que también crece la fuerza de su postura debido al respaldo ciudadano.
La diputada confirmó que desde el 2 de mayo, cuando Yeraldine asumió el gobierno de manera interina, no tuvo comunicación con la mandataria, y acusó agravios en su contra. Subrayó que su seguridad está bajo resguardo de la Guardia Nacional, medida ordenada por un amparo judicial promovido ante la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su pronunciamiento, responsabilizó directamente a la presidenta de cualquier agresión en su contra y pidió sensibilidad hacia las mujeres y ciudadanos de Sinaloa que, dijo, se encuentran en riesgo por la falta de acción gubernamental.