Claudia Bolaños
La diputada Zaria Aguilera Claro calificó como histórica la aprobación de la Ley General de Aguas y la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, al señalar que con estos cambios el recurso deja de ser considerado una mercancía y se reconoce como un derecho humano.
La legisladora afirmó que esta modificación representa un parteaguas al garantizar el acceso al agua y al saneamiento, además de combatir prácticas como el acaparamiento y el sobreconcesionamiento.
Indicó que con la reforma se establece que el Estado será el encargado de la rectoría del agua, priorizando su uso para consumo personal y doméstico, así como reglas más claras para el otorgamiento de concesiones.
Expuso que anteriormente existían desigualdades en el acceso, ya que un reducido porcentaje de usuarios concentraba una parte importante del agua concesionada, mientras millones de personas enfrentan suministro irregular o carecen del servicio.
Aguilera Claro destacó que la nueva legislación impide que concesionarios comercialicen excedentes de agua, los cuales ahora serán administrados por el Estado a través de la Comisión Nacional del Agua.
Asimismo, señaló que se establecen obligaciones para los tres niveles de gobierno a fin de garantizar el acceso al agua, así como la protección del recurso para las generaciones presentes y futuras.
Subrayó que la ley reconoce la relación del derecho al agua con otros derechos como la salud, el medio ambiente y la igualdad, en el marco del Día Mundial del Agua.