La historia en rojo. Apelando a la flaca memoria, quizá desde el final de la década de los 70s, con aquellos trepidantes duelos contra los Cafeteros de Córdoba de los Mansur o los Ángeles de Puebla de los Pérez Avellá (antes de que se hicieran socios y amigos con Ángel Vázquez por el tema ANABE, del cual pronto hablaremos con amplitud) no había una serie de mitad de semana (sin contar inauguración, playoffs o Tigres) con tantos aficionados en tribuna, como ocurrió ahora con Sultanes, donde estuvieron más de 26,000 asistentes (superior a los 8,500 por juego) además con gran ambiente y, como dicen ahora, “las sonrisas no faltaron” cabe mencionar que también hubo representación neoleonesa, en resumen fiesta como en los buenos viejos tiempos.
Los resultados. Los resultados casi siempre dictan calificación, pero insistiremos que el proceso también es relevante. Traemos el tema a colación por las 2 últimas series del México en casa, ante Unión Laguna y Sultanes de Monterrey, donde vimos 6 buenos juegos de pelota, con nivel alto de las novenas, aunque también con momentos de “resbalones” que, ni hablar, forman parte del juego. No se trataba de series sencillas, después de todo los 2 equipos son parte de los punteros del Norte y lo demostraron al dejar, con independencia del resultado, un grato sabor de boca, por ello, si bien los rojos no pudieron “cobrar” al 100% las facturas de las visitas a aquellos lares, tanto entonces como ahora hubo algo bueno que escribir a casa, al mostrar que están para competir de tú a tú con todas las novenas y que continúan están trabajando todos los días para encontrar el #TeamWork.
La ofensiva. De llamar la atención que en el último ante Sultanes, 3 de las 5 carreras llegaron por error o lanzamiento descontrolado (wild pitch) de los regios, pero eso es parte del juego y al correr fuerte o inquietar en las almohadillas, se fuerza error rival; ahora, en estas series vimos como Stefen Romero cada vez está en mejor ritmo, adaptándose al pitcheo de LMB que no es sencillo (saludos a Khris Davis) y parece que puede ser bat que le dé al “Flamingo” Bojórquez, mayor profundidad en el line up, porque por ejemplo el martes estuvo jugando jardín izquierdo en lugar de Ramón Flores y el miércoles lo hizo en el derecho, sustituyendo a “Chuyito” Fabela y en la suma de los juegos en los que participó se fue de 15-6 (.400) con 4 impulsadas, nada mal, luego de aquel inicio lento y ahora con mayor tiempo de juego, se espera que luzca mejor cada vez.
El pitcheo. Sigue siendo el staff de abridores el bastión en este rubro, con Ronnie Williams, Steven Moyers y Yunesky Maya encabezando la lista, es cierto que sus salidas rondan las 5 o 6 entradas, pero por lo general dejan en posición de competencia al México, para que la ofensiva y el relevo complementen, pero no para ahí, se anuncia la llegada de Daniel Ponce de León, que junto a Bernardo Flores, Eduardo Vera y el sorpresivo Adrián de Horta buscarán los otros 2 lugares de inicialistas, con los otros 2 con opción de ser esos relevos que en playoffs suman profundidad en caso de un mal día del que abrió el juego (Saludos ahora para JC Ramírez) y llevar el juego a terrenos de los especialistas del bullpen, aspecto que tuvo momentos entre azul y buenas noches, muchas veces intratables, pero también juegos donde hicieron agua permitiendo la vuelta a la pizarra; aunque en la suma, han cumplido, los fantasmas de otros años hacen poner “mucha vista” al relevo, esperando que para agosto sea el complemento ideal para cerrar los juegos, hacerlos pequeñitos y evitar desaguisados como los vistos en estas semanas, que son foco ambar por ahora.
En el bullpen. Ha sido un año más que bueno para el béisbol de la capital en cuanto a asistencias y falta aún más de un mes de temporada y, parece cincho, playoffs, además nos parece, por lo que observamos ahora desde otros ángulos del estadio, que de los “nuevos asistentes” están surgiendo aficionados con mayor integración al juego mismo. El tiempo nos dirá al respecto, pero por ahora valga la felicitación a la directiva roja que comienza a cosechar sus esfuerzos de varios años.
De Pickup. Motivos importantes para estas entradas son, sin duda, las 2 promociones de estas semanas: permitir al público bajar al terreno de juego los martes, para que esté ahí, donde se crea la magia beisbolera, donde habitan sus héroes, eso hace que los adultos se conviertan también en niños y quieran regresar. La otra es el boleto de a pesito para las damas los miércoles, porque el público femenino ha sido desde siempre asiduo a la pelota y facilitar su acceso las anima aún más.
Dale la vuelta. Viene serie de fin de semana contra Tigres de Quintana Roo en CDMX, con buenas entradas, ambiente de fiesta en tribuna, mucho calor beisbolero, así como esperar que los felinos presenten otra cara respecto de la vista en serie inaugural, cuando muchos de sus feligreses salieron más que decepcionados; el rey de los deportes siempre da revanchas y es lo que seguramente buscarán los peninsulares, por lo que el México tendrá que jugar su mejor pelota y no confiarse por la historia, recordando que los homeruns de ayer no ganan los juegos de hoy.
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