Una parte de la valiosa colección de joyas del Museo del Louvre fue trasladada al Banco de Francia bajo una estricta escolta policial como medida de seguridad tras el robo de ocho piezas históricas, informan medios franceses. El movimiento se efectuó apenas cinco días después del hurto, que se considera uno de los más graves en la historia del museo parisino.
El traslado incluyó objetos de la Galería de Apolo, donde ocurrieron los hechos, y se destinó a la cámara acorazada del Banco de Francia, ubicada varios metros bajo tierra, donde habitualmente se resguardan reservas nacionales de gran valor.
El robo ha generado conmoción: las piezas sustraídas están valoradas en 88 millones de euros, según la fiscalía parisina, aunque su valor patrimonial es incalculable.
Autoridades indicaron que la seguridad del museo mostraba deficiencias antes del asalto, lo que intensificó la decisión de mover las joyas restantes a un recinto más seguro.
Por el momento, el Louvre no ha anunciado una fecha para que la exposición vuelva a abrirse al público, mientras las investigaciones continúan con análisis de huellas, ADN y grabaciones de vigilancia.