El acceso a la explanada del Zócalo capitalino fue abierto al público este sábado, y cientos de personas se han congregado en el icónico espacio para disfrutar de la proyección del concierto que Juan Gabriel grabó en vivo en el Palacio de Bellas Artes en 1990. Aunque aún quedan algunas vallas metálicas en los alrededores, muchas de ellas ya fueron retiradas para permitir el libre acceso a familias, amigos, parejas y transeúntes, quienes aprovechan la ocasión para convivir y disfrutar del ambiente.
La proyección del concierto está programada para las 19:00 horas, pero desde antes varias personas ya han asegurado sus lugares frente a la pantalla gigante donde se transmitirá el recital. Mientras tanto, otros visitantes caminan por la explanada o se divierten con actividades al aire libre. Niños corren y juegan, algunos volando papalotes o jugando con globos y artículos luminosos.
El alumbrado patrio, que adorna los edificios alrededor de la explanada, fue encendido poco después de las 18:00 horas, sumando un toque especial al ambiente festivo. Las luces, que destacan las figuras monumentales decorativas, acompañan la creciente afluencia de personas que se acercan para disfrutar de la proyección de este memorable concierto.
A pesar de la gran afluencia de público, no ha sido necesario cerrar la estación Zócalo del Metro ni realizar cierres en las calles aledañas, permitiendo que los visitantes puedan moverse con facilidad. El ambiente sigue siendo familiar y relajado, con paseantes a pie y en bicicleta, disfrutando del espacio público en una tarde que promete ser inolvidable para los admiradores de Juan Gabriel.