El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, expresó su incomodidad al liderar el camino en Inteligencia Artificial (IA) y robótica sin controlar al menos el 25% de las acciones de la compañía con derecho a voto.
A través de mensajes en la plataforma X (anteriormente Twitter), de la cual es propietario, Musk reveló su deseo de poseer un porcentaje suficiente de acciones (25%) para ser influyente pero no al punto de ser inamovible.
En caso de no lograrlo, Musk considera la posibilidad de desarrollar sus proyectos al margen de la reconocida empresa de vehículos eléctricos.
Según los registros de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), Musk actualmente posee un 20.6% del capital de Tesla, y destaca la calidad de la junta directiva de la compañía.
Musk atribuye la falta de un nuevo plan de compensación a la espera de un fallo judicial en Delaware sobre un acuerdo de aproximadamente 56 mil millones de dólares.
En su declaración, Musk subraya la importancia del término "plan de compensación", argumentando que busca garantizar un nivel adecuado de influencia en las decisiones de Tesla.
Al alcanzar el 25%, aspira a ser influyente, aunque reconoce que su opinión podría ser anulada por un mayor número de accionistas en contra, contrastando con su percepción de que una participación del 15% o menos facilitaría una toma de poder por intereses dudosos.