Hasta ahora, aun cuando todavía no se conocen las condiciones para la compra de Citibanamex, hay quienes no solo han levantado la mano, sino también tomado la delantera mediática para llamar la atención del vendedor y de las autoridades de la Cuarta Transformación.
El primero en hacerlo a través de sus redes sociales fue el empresario Ricardo Salinas, que ya tiene Banco Azteca y es dueño de la televisora del Ajusco, entre otros negocios. Está convertido en uno de los personajes más ricos de México. Ha logrado, lo que parecía en un principio muy complicado y hasta imposible, competirle a Televisa.
No ha estado exento de críticas, sobre todo en el sentido de que no es puntual con el fisco, aunque él siempre lo ha negado. Partidario del derecho de réplica, ha utilizado a la misma televisora para defenderse de sus detractores.
El Grupo Financiero Banorte es otro de los que tiene la mano levantada, con una estrategia que revela cuidado, sensibilidad y especialidad en la banca. Cuidado en el uso de sus palabras, para no errar ni sembrar falsas expectativas, sin perder de vista que todavía falta que se conozcan las condiciones de compra. Sensibilidad sobre la conveniencia de hacer partícipe a la sociedad de un paquete accionario, quizás como lo hizo en su momento Telmex para cada uno sus clientes o usuarios. De su especialidad no hay duda, es la institución bancaria mexicana más importante y consolidada.
La idea de involucrar a la sociedad empalma con la intención presidencial de que Citibanamex quede en manos de mexicanos. Loable si las acciones llegan a representar una atractiva forma de ahorro, sin quedarse únicamente en efecto mediático y popular.
Carlos Slim, el empresario más rico del país, ha mantenido una posición mucho más discreta. No ha tocado el tema, al menos en público. Debe estar esperando que primero se conozcan las pretensiones de la parte vendedora. Por lo que se ha visto, es de los que prefieren dar información una vez que se ha concretado la nueva inversión. Ya tiene un banco, Inbursa. No es de los más grandes, tampoco de los más chicos.
Antonio del Valle Ruiz, con experiencia bancaria, presidente vitalicio del grupo Kaluz, fundador de Bancrecer y socio de Bital, también es de los que no ocultan su interés por Citibanamex. Su hijo Antonio del Valle Perochena, de profesión Contador Público, realizaría el análisis de las ventajas y desventajas de la operación.
La comunidad judía, que también es citada en diversos medios, como Slim, tampoco se caracteriza por cacarear sus próximas inversiones. Se mencionan los apellidos Becker, El-Mann y Attie.
Por lo pronto, la vendedora informó que estaría lista para trabajar a partir de abril en lo que se llama “Cuarto de Datos”. Hasta entonces los interesados podrían conocer los términos del proceso de compra que se estima concluiría a finales del presente año.
El gobierno ya dejó en claro lo que más quiere, que el Citibanamex quede en manos de mexicanos.
Durante la pasada Convención Bancaria, añadió su deseo de que el acervo cultural de dicha institución privada se integre al patrimonio nacional. No es cosa menor porque se trata de varios edificios, entre ellos el Palacio de Iturbide, y de valiosa obra pictórica.
El vendedor va por la mejor ganancia, por lo que le daría igual que sean mexicanos o extranjeros los nuevos dueños.
vite10@hotmail.com
@zarateaz1
arturozarate.com