El debate sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en la educación se intensificó tras las irregularidades detectadas en el examen de admisión en línea de la UNAM. Sin embargo, especialistas coinciden en que más que un riesgo, la IA representa una oportunidad para replantear los modelos de evaluación y superar el esquema tradicional basado en la memorización.
Alexandro López González, coordinador de la Ingeniería en Inteligencia Artificial de la Universidad Iberoamericana, señaló que este episodio refleja un proceso de ensayo que obliga a modificar la forma en que se evalúa a los estudiantes. “La IA nos empuja a dejar atrás los exámenes que solo miden la capacidad de repetir información y avanzar hacia pruebas que valoren pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas y argumentación”, explicó.
La incorporación de IA en procesos educativos plantea la necesidad de diseñar evaluaciones híbridas que combinen filtros de opción múltiple con pruebas abiertas, ensayos o ejercicios prácticos. Este enfoque permitiría medir habilidades complejas y evitar que un solo examen defina el futuro académico de un aspirante.
Luis Maciel, doctor en biología experimental por la UAM y creador de contenido educativo, considera que el regreso a exámenes en línea debe hacerse de manera gradual, con grupos pequeños y carreras de baja demanda, para controlar mejor las variables. Además, subrayó que la IA puede ser una herramienta útil para supervisar pruebas masivas, identificar patrones irregulares y garantizar mayor transparencia.
El caso de la UNAM abre un debate más amplio: cómo aprovechar la inteligencia artificial para transformar la educación y construir sistemas de evaluación que reflejen las capacidades reales de los estudiantes, en lugar de limitarse a medir la memorización.