Especialistas en tecnología y educación coincidieron en que la regulación del uso de teléfonos celulares y redes sociales en el ámbito escolar, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, debe enfocarse en acuerdos y gestión responsable entre alumnos, docentes y familias, más que en prohibiciones absolutas.
Durante el foro regional noreste La vida frente a la pantalla, realizado en la Universidad Autónoma de Nuevo León, académicos señalaron que las restricciones deben considerar la edad y nivel educativo de los estudiantes, así como promover un uso saludable y con fines pedagógicos.
El gobernador de Nuevo León, Samuel García, recordó que la nueva Ley de Educación estatal permite el uso de celulares y tablets en aulas de educación básica únicamente con fines educativos, aunque reconoció el reto de supervisar su cumplimiento. Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, destacó que 17 entidades ya cuentan con regulaciones y que más de 114 países han establecido normas similares.
En las mesas de trabajo, investigadores como Sandra Reyes y Eder Estrada del Tecnológico de Monterrey subrayaron la importancia de la alfabetización digital y del acompañamiento de padres de familia, mientras que Norma Sánchez, subsecretaria de Educación Básica de Nuevo León, insistió en la corresponsabilidad entre hogares y escuelas.
Otros especialistas, como Ravi Iyer de la Universidad del Sur de California, defendieron la prohibición total en las aulas, citando experiencias internacionales con mejoras en concentración y disciplina. Sin embargo, voces como la de Luz María Garay, de la Universidad Pedagógica Nacional, plantearon que más que regular, se debe gestionar el uso de dispositivos escuchando a estudiantes y docentes.