Corriendo a primera base. Entre piñatas, sombreros, fiesta, las Grandes Ligas tuvieron un toque mexicano el pasado fin de semana en la “Mexico City Series” que disputaron los Padres de San Diego y los Gigantes de San Francisco en el Estadio Alfredo Harp Helú (AHH) y que significó el primer duelo de MLB en la capital del país. Fue un gusto ver pletórico el Diamante de Fuego, con público involucrado por completo en el espectáculo, disfrutando el sábado de un duelo de TNT (16-11) y luego el domingo duelo con menor dosis de dinamita, pero con un emocionante regreso de los de la ciudad “prima” de Tijuana, para darle la vuelta al juego en la 8ª y ganar 6-4, lo que puso a cantar y bailar a la mayoría de los 20 mil asistentes que hubo en cada día. México siempre se ha distinguido por su calidez como anfitrión y esta serie no fue diferente, además el clima cooperó al no caer una gota de lluvia que, ya sabemos, es el peor enemigo de un buen juego de pelota.
Robando segunda. En el diamante, no hubo sorpresas por el desarrollo de los juegos. Un béisbol moderno en el que priva el pitcheo y bateo de poder, encontró más que un paraíso en la altura de la Ciudad de México y condiciones del AHH, como leímos por ahí es “un Coors Field (Colorado) con esteroides”, así, se empató el récord de más peloteros conectando cuadrangular (10) y en total hubo la friolera de 11 “pa’la calle”. Eso sí, para el domingo, vinieron los ajustes propios de ambos cuerpos de serpentineros y se vio otra pizarra, otro desarrollo en la estrategia al contar con menos batazos de largo alcance, pero igualmente con emociones.
Lamentablemente para San Francisco, en ambos casos no tuvieron respuesta a los embates de los Padres y cargaron con las 2 derrotas que hoy son diferencia en el standing entre las 2 novenas, particularmente en ese 2º juego, tan doloroso como debió ser para el Director de Alcatraz las fugas de reos, en las postrimerías de “La Roca” como cárcel de alta seguridad, al dejar escapar, ventaja inicial de 4 carreras con 2 rallys de 3, que le quitaron lo Golden al puente representativo de la ciudad de los 49s, al ser capitalizado sobre su cerrador (Camilo Doval) para los Padres, el domingo fue en Alta Definición, con Matt Carpenter y Aaron Nola empujando cada uno 2 carreras y pitcheo de Yu Darvish, Luis García y Josh Hader, que cerraron la cortina desde la 5ª entrada, para triunfo que puso punto final a este buen espectáculo que se espera regrese en 2024, con rivales aún por definir.
Camino a la antesala. Mientras tanto Liga Mexicana de Béisbol ha iniciado a tambor batiente con bastante competencia. El cambio de pelota y la aplicación de las reglas de tiempo en el pitcheo, han contribuido a que veamos juegos cerrados, de buen nivel y no tan kilométricos como era una costumbre, lo cual tiene a más de uno con sonrisa de oreja a oreja. Durante años, se ha comentado que la competencia es buena, le hace bien al espectáculo que “los de siempre” tengan rivales que les planten cara y es lo que por ahora, a poco más del 10% del rol, estamos disfrutando, con Olmecas de Tabasco y Tecos de 2 Laredos tomando ventaja en el arrancadero, con todo un pelotón detrás de ellos; novenas que esperan crecer durante el largo camino que aún queda, a fin de obtener los mejores sitios de cara a la fiesta de postemporada, de los que en el momento, sin que signifique realmente nada, se ven lejanos: Aguascalientes, León y Campeche.
Barridos en home. Pasados 11 juegos, los porcentajes de carreras limpias nos muestran a 34 lanzadores por debajo de las 4, con Fautino (sin S) Carrera liderando con cero anotaciones recibidas en 2 trabajos efectuados, mientras que en cuadrangulares el líder es “Cacao” Valdez con 7 y Víctor Mendoza ha iniciado a todo galope con 21 carreras producidas y apareciendo entre los líderes de prácticamente todos los demás departamentos ofensivos, por ejemplo en porcentaje, donde con .477 sólo lo supera Norberto Obeso, que lleva la voz cantante con .483. El cambio de la pelota se ha notado en el trabajo de los pitchers, aunque, por lo menos por ahora, no parece que los bateadores se hayan enterado, porque son 11 los que están sobre los .400, claro, con pocos turnos aún, por lo que seguramente por ahí de finales de mayo serán mucho menos los que se encuentren en el olimpo ofensivo.
Jugada en revisión. Llama la atención el inicio hasta titubeante de Yucatán, el México e incluso Tijuana, aunque no es situación desconocida para estos equipos. De hecho, el campeón de la liga lleva 3 años con arranques más lentos que pasar paraderos del metro de CDMX en hora pico, lo que incluso ha creado la “costumbre” de cambiar de mánager hacia el final de temporada. Por ahora las 3 novenas estarán analizando su situación, para llevar a cabo los ajustes necesarios.
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