Estados Unidos investiga a Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, y a Américo Villarreal, mandatario de Tamaulipas, ambos aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum, por supuestos vínculos con el crimen organizado, reveló este miércoles 3 de junio el diario Los Ángeles Times.
De acuerdo con fuentes citadas por el periódico, los dos gobernadores de Morena fueron despojados de sus visas para ingresar a territorio estadounidense como parte de una pesquisa penal. Sin embargo, continúan viajando de manera controlada a Estados Unidos en el marco de programas de cooperación con autoridades norteamericanas.
Durazo, de 71 años y cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador, es señalado por presuntos nexos con organizaciones criminales, aunque mantiene visitas regulares a hospitales estadounidenses para atender problemas de salud. Villarreal, de 68 años, enfrenta investigaciones por contrabando de combustible, conocido como huachicol, y suele cruzar la frontera bajo supervisión de funcionarios estadounidenses. En un comunicado, negó las acusaciones y las calificó de falsas.
El caso se suma a la acusación contra Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, señalado por el Departamento de Justicia de cooperar con el Cártel de Sinaloa. La ofensiva forma parte de la estrategia de la administración de Donald Trump, que desde su regreso a la Casa Blanca en 2025 designó a los cárteles como grupos terroristas y ha presionado a México para permitir operaciones militares estadounidenses en su territorio, propuesta rechazada por Sheinbaum por considerarla una violación a la soberanía nacional.
La presidenta mexicana pidió al embajador estadounidense Ronald Johnson que respete los asuntos internos de México, luego de que el diplomático instara a separar la discusión política de la lucha contra el narcotráfico.