En un despliegue de solidaridad y compromiso humanitario, el Gobierno del Estado de San Luis Potosí, ha extendido su apoyo hasta Guerrero, atendiendo a más de 500 personas diariamente tras el devastador paso del huracán Otis.
Desde su llegada, la caravana de salud potosina, compuesta por médicos, enfermeras, paramédicos y especialistas en epidemiología, ha brindado atención médica, insumos y apoyo emocional a las familias de 25 colonias afectadas. "No estamos aquí solo para curar cuerpos, sino también para reconfortar corazones", expresó uno de los médicos del equipo.
La acción rápida y eficaz del equipo potosino ha sido posible gracias a la decidida instrucción del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien no dudó en enviar ayuda y mostrar su solidaridad con las familias guerrerenses. "Cuando nuestros hermanos mexicanos nos necesitan, San Luis Potosí siempre estará ahí", afirmó el mandatario.
Además de la atención médica, el equipo ha distribuido alimentos no perecederos, insumos para aseo personal y productos esenciales para prevenir riesgos sanitarios, como plata coloidal y cloro. "Estamos aquí para asegurarnos de que cada familia afectada reciba la ayuda que necesita", destacó una enfermera del equipo.
La caravana potosina está equipada con un consultorio integrado, vehículos todo terreno, equipo para desazolve y una ambulancia, demostrando que San Luis Potosí está más que preparado para afrontar desafíos y brindar su apoyo incondicional.
"Lo que hemos logrado en estos dos días es solo el principio; seguiremos trabajando incansablemente para ayudar a reconstruir vidas y devolver la esperanza a quienes más lo necesitan", concluyó el coordinador del equipo.