En un llamado urgente a la acción, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a los líderes mundiales a salir de la "crisis existencial" que amenaza con destruir la naturaleza. Sus declaraciones se produjeron durante la apertura de la COP16, la cumbre más concurrida sobre biodiversidad en la historia, que reúne a jefes de Estado y ministros en la vibrante ciudad colombiana de Cali.
“Cada minuto, vertemos un camión de basura de desechos plásticos en nuestros océanos, ríos y lagos. No se equivoquen. Así es como se ve una crisis existencial”, enfatizó Guterres ante una multitud de delegados, subrayando la gravedad del problema ambiental.
La COP16, bajo el lema “Paz con la Naturaleza”, tiene como objetivo establecer mecanismos para financiar y monitorear las 23 metas de conservación fijadas en la cumbre anterior, celebrada en Canadá hace dos años. A pesar de la gran asistencia, que incluye 196 países del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), aún no se han alcanzado acuerdos clave, como la protección del 30% del planeta y la reducción de riesgos asociados a pesticidas y especies invasoras.
El tiempo es un factor crítico: la cumbre finaliza el viernes y solo quedan cinco años para cumplir con los objetivos establecidos, que incluyen declarar el 30% de los mares y cuerpos de agua dulce como áreas protegidas para 2030.
“Ningún país, rico o pobre, es inmune a la devastación provocada por el cambio climático”, advirtió Guterres, reflejando la preocupación por la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental.
La cumbre cuenta con la participación de líderes de varios países, incluido el presidente colombiano Gustavo Petro, quien dio la bienvenida a los delegados a “la capital de la biodiversidad del mundo”. En su discurso, Petro hizo eco de las preocupaciones de Guterres, afirmando que “lo que estamos viviendo es peor que el apocalipsis”.
Según un informe de diversas organizaciones ambientalistas, solo el 17,6% del territorio y el 8,4% de los océanos están protegidos, lo que plantea un desafío monumental para alcanzar las metas de conservación. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) también alertó sobre el riesgo de extinción que enfrentan más de un tercio de las especies de árboles a nivel global.
La COP16 ha registrado una asistencia récord de 23,000 delegados y 1,200 periodistas, reflejando la importancia del evento. Mientras las negociaciones se llevan a cabo en la “Zona Azul”, la “Zona Verde” ha atraído a miles de activistas y residentes locales con actividades culturales y muestras comerciales.
La presidenta del evento, Susana Muhamad, destacó el éxito de elevar el perfil político de la COP de biodiversidad, aunque advirtió que el Fondo Marco Mundial para la Biodiversidad (GBFF) necesita más financiación. Hasta ahora, los países han comprometido alrededor de 400 millones de dólares al fondo, que es insuficiente comparado con la meta de movilizar 200 mil millones de dólares anuales para proteger la biodiversidad hasta 2030.