El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, sostuvo una reunión en Washington D.C. con el administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en el combate al narcotráfico y la violencia vinculada al crimen organizado.
El encuentro forma parte de los esfuerzos conjuntos entre ambos países para fortalecer las estrategias de seguridad regional, especialmente en temas relacionados con el tráfico de drogas, el flujo ilegal de armas hacia territorio mexicano y la protección de las comunidades a ambos lados de la frontera. La reunión fue confirmada públicamente el 16 de marzo de 2026, cuando la DEA difundió en sus redes sociales una fotografía del encuentro y destacó los principales temas abordados durante el diálogo.
De acuerdo con la agencia estadounidense, la conversación se centró en impulsar mecanismos de cooperación operativa e intercambio de información, considerados elementos clave para enfrentar a las organizaciones criminales que operan a nivel internacional. En ese sentido, el administrador de la DEA subrayó la importancia de mantener una coordinación estrecha con las autoridades mexicanas para combatir a los grupos dedicados al tráfico de drogas.
Tras la reunión, García Harfuch explicó que acudió en representación del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México y señaló que el encuentro permitió abordar tres ejes principales: el combate al narcotráfico, la reducción del tráfico ilegal de armas provenientes de Estados Unidos y el fortalecimiento de acciones conjuntas para disminuir los niveles de violencia.
El funcionario mexicano destacó que el diálogo entre ambos países busca impulsar detenciones relevantes de integrantes del crimen organizado y avanzar en estrategias que permitan debilitar las estructuras de los cárteles. Analistas consideran que la coordinación entre agencias de seguridad de México y Estados Unidos resulta fundamental, ya que muchas organizaciones delictivas operan de manera transnacional y requieren acciones conjuntas para ser combatidas con mayor eficacia.