El titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), Vidal Llerenas Morales, aclaró que la marca vinculada al pato Merlín corresponde legalmente a la familia de Carla Ivette Gómez, propietaria del animal que se volvió viral durante el Mundial 2026.
A través de redes sociales, Llerenas señaló que “es un hecho público y notorio” que el ave pertenece a dicha familia, por lo que la marca registrada también les corresponde. La declaración se da en medio de una controversia legal, luego de que personas ajenas intentaran registrar el nombre y logotipo del personaje sin consentimiento de sus dueños.
El intento de registro se realizó el 17 de junio en Mérida, Yucatán, a nombre de David Sides Fuentes, quien solicitó la concesión por diez años de las marcas “El Pato Merlín” y “El pato de la suerte”, bajo la clase 35, que incluye servicios de publicidad y campañas políticas.
Ante esta situación, Karla Gómez y sus hijos acudieron el 22 de junio al IMPI, con apoyo del Gobierno federal, para formalizar el registro de la marca bajo el expediente 3646513. El trámite se concretó horas después de que el pato Merlín apareciera junto a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la conferencia matutina de Palacio Nacional.