Jaime Arturo Ruiz | @
jaimeruizmxjaime@primermovimiento.com
- La transición hacia la movilidad eléctrica avanza a paso firme en México y el mundo, redefiniendo no solo la industria automotriz, sino también la planeación urbana y el desarrollo inmobiliario.
- A medida que la adopción de vehículos eléctricos (VE) se acelera, la infraestructura de recarga emerge como un factor estratégico que impacta directamente en la plusvalía, la comercialización y la competitividad de los proyectos inmobiliarios.
Gobiernos y ciudades han fijado objetivos ambiciosos para incrementar la participación de los vehículos eléctricos en sus parques vehiculares, acompañados de incentivos regulatorios, fiscales y ambientales. En respuesta, las redes de recarga se expanden con rapidez y comienzan a consolidarse como un componente esencial del ecosistema urbano, equiparable a otros servicios básicos como el estacionamiento o la conectividad digital.
En este nuevo contexto, la electromovilidad deja de ser una tendencia emergente para convertirse en una variable decisiva dentro del sector inmobiliario. Los desarrolladores que integran infraestructura de recarga en proyectos residenciales, comerciales y de uso mixto no solo responden a una demanda creciente, sino que fortalecen su propuesta de valor y se posicionan a la vanguardia del mercado.
Hoy, la presencia de cargadores en estacionamientos y áreas comunes ha dejado de ser una amenidad diferenciadora para convertirse en un requisito esperado por compradores y arrendatarios. Diseñar edificios “EV-ready”, con la capacidad técnica necesaria para soportar la recarga de vehículos eléctricos, permite optimizar costos desde la etapa de planeación y evita adecuaciones futuras que suelen ser más complejas y costosas.
“En muy poco tiempo, contar con cargadores para vehículos eléctricos será tan fundamental como tener espacios de estacionamiento o conexión a internet. Los desarrollos que no adopten esta tecnología corren el riesgo de quedar rezagados frente a un mercado cada vez más consciente y exigente”, señaló Carlos Levy, director de VEMO Charging Network (VCN), la red de recarga pública más robusta y confiable de México.
La consolidación de los VE como una opción de consumo masivo también se traduce en beneficios tangibles para los desarrollos inmobiliarios. Proyectos que incorporan soluciones de recarga suelen ser más atractivos para el mercado, alcanzan mayores niveles de plusvalía y generan mayor afluencia de usuarios en centros comerciales, hoteles, corporativos y espacios de usos mixtos, que se convierten en nodos estratégicos dentro de las ciudades.
Además, la integración de esta infraestructura facilita el cumplimiento de estándares y certificaciones ambientales internacionales como LEED, EDGE o WELL, reforzando la imagen de los desarrollos como proyectos alineados con criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y bienestar.
“La infraestructura de recarga juega un papel absolutamente crítico. Sin cargadores, la adopción de vehículos eléctricos simplemente no sucede. La llamada ‘ansiedad de rango’, es decir, la incertidumbre de no saber dónde cargar, sigue siendo una barrera real que debe eliminarse para lograr una adopción masiva”, agregó Levy.
Desde una perspectiva técnica y financiera, anticipar estos requerimientos resulta clave para los nuevos desarrollos. Prever canalizaciones, capacidad eléctrica y espacios dedicados a la recarga desde el diseño arquitectónico reduce significativamente la inversión necesaria para escalar la infraestructura conforme crece la demanda de vehículos eléctricos y evita soluciones improvisadas en el futuro.
En este escenario, VEMO, cleantech líder en la transición hacia la movilidad limpia en Latinoamérica, se ha consolidado como un aliado estratégico para el sector inmobiliario mediante el desarrollo y operación de VEMO Charging Network.
“En VEMO hemos asumido el compromiso de eliminar la ansiedad de rango, consolidando una red de recarga en ubicaciones estratégicas que elevan el valor de las propiedades y, al mismo tiempo, ofrecen a los usuarios una experiencia de recarga rápida, confiable e inteligente”, afirmó Carlos Levy.
Actualmente, VEMO opera más de 1,400 puntos de recarga públicos, tiene presencia en 18 estados del país y procesa más de 85,000 sesiones de recarga al mes. La compañía trabaja de forma activa con desarrolladores inmobiliarios, entidades gubernamentales, armadoras, empresas de flotas y plataformas de movilidad para acelerar la adopción de los vehículos eléctricos en México.
A través de la aplicación Watts by VEMO, las personas usuarias pueden localizar puntos de recarga, seleccionar el conector adecuado, gestionar sus sesiones, realizar pagos y monitorear el proceso en tiempo real, fortaleciendo así la experiencia de uso y la confianza en la electromovilidad.
Este ecosistema, coinciden los especialistas, no se construye de manera aislada. La colaboración entre los sectores inmobiliario, energético y de movilidad resulta indispensable para garantizar una red de recarga de calidad. En el caso de los inmuebles comerciales, la presencia de estaciones confiables no solo mejora la experiencia del usuario final, sino que abre nuevas oportunidades de ingresos y refuerza la competitividad de los desarrollos frente a un mercado en plena transformación.