La Glorieta de Insurgentes en la Ciudad de México experimentó una transformación tras la intervención realizada hace tres días por el Gobierno capitalino. La zona, que presentaba un notable deterioro y problemas de narcomenudeo y prostitución, ahora cuenta con vallas y una mayor presencia de elementos policiacos.
El pasado viernes, diversas secretarías, entre ellas la de Gobierno, Seguridad Ciudadana, Inclusión y Bienestar Social, y Obras y Servicios, pusieron en marcha un operativo de seguridad, limpieza y mejoramiento urbano.
La intervención involucró a unos 50 trabajadores de la Dirección General de Servicios Urbanos y Sustentabilidad de la Secretaría de Obras. Estos trabajadores realizaron barrido manual en una superficie de 4,000 metros cuadrados y retiraron 50.7 toneladas de desechos sólidos.
Ricardo Ruiz, secretario de Gobierno, aseguró que durante todo el operativo se respetaron los derechos humanos de las personas presentes.
Para llevar a cabo la intervención, las autoridades realizaron mesas de diálogo y acuerdos con los colectivos y grupos sociales que ocupaban el bajo puente de la Glorieta de Insurgentes.
La Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos Humanos supervisó que se respetaran los derechos de las personas de la diversidad sexual presentes en el bajo puente. La Secretaría de Bienestar e Igualdad Social ofreció a seis personas en situación vulnerable ser trasladadas a un albergue en la colonia Viaducto Piedad, en la alcaldía Iztacalco. Sin embargo, estas personas decidieron retirarse por sus propios medios a otros lugares.