José Narro Céspedes
Las exigencias del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para con el gobierno de los Estados Unidos y el financiamiento a organismos contrarios al gobierno nacional, huele a una actitud golpista y ha generado que la derecha del PRIAN grite sorprendida y un tanto asustada. Sin embargo, con sólo repensar la situación, deja de ser inverosímil. La historia lo demuestra.
Desde principios del siglo XIX, Estados Unidos se ha inmiscuido en los asuntos de diversas naciones a lo largo del continente, por lo general en nombre de sus intereses comerciales o en apoyo de fuerzas conservadoras en contra de líderes de izquierda.
México ha sido violentado al menos 3 veces en su historia.
En 1846 invade México y toma la Ciudad de México en 1847. Con un tratado de paz logrado al año siguiente, Estados Unidos obtiene más de la mitad del territorio mexicano (lo que es ahora la mayor parte del oeste estadunidense).
En 1913, Henry Lane Wilson, embajador norteamericano tuvo un papel clave en el derrocamiento y asesinato del presidente Francisco I. Madero durante la Decena Trágica en 1913.
En 1914 tropas estadunidenses ocupan el puerto de Veracruz por siete meses en un intento por influenciar los acontecimientos de la Revolución Mexicana.
En América, EU ha intervenido política o militarmente en 1903 en Panamá; 1903. Cuba; 1954. Guatemala; 1961. Cuba; 1964. Brasil; 1965. República Dominicana; 1973. Chile. 1980. Nicaragua y Salvador; 1983. Granada; 1989. Panamá; 1994. Haití; 2000. Venezuela; 2009. Honduras; 2019. Bolivia.
Hoy, la derecha, en su mundo color de rosa, se empeña en olvidar que la pobreza, el atraso, las violencias, la falta de oportunidad de empleo y de educación, el miedo y ya decidieron que la 4T es la culpable del desastre que ellos provocaron,
La derecha niega que han incurrido en conductas que pueden involucrar a gobiernos extranjeros para opinar e interferir en políticas internas. Andrés Manuel López Obrador afirmó este viernes que la Embajada de los Estados Unidos incurre en conducta injerencista y de intervencionismo, al entregar recursos a organizaciones sociales que tienen intereses "golpistas" en contra de su gobierno.
El país que tiene más de 800 bases militares desplegadas por los cinco continentes, para justificar golpes de Estado cubre con un manto
de altruismo su intervención en los asuntos propios de cada Estado pase inadvertida. El cambio climático, desastres naturales, defensa de los derechos humanos, impulso a la educación y fortalecimiento de la democracia son los temas más usados los Estados Unidos.
Las ONG apoyadas se autoproclaman como representantes de la “sociedad civil”, pero actúan como partidos políticos sin responsabilidad política. Se autodenominan “no gubernamentales”, pero están al servicio de gobiernos extranjeros.
El bloqueo económico contra Cuba, la depuración de “comunistas” mediante el Plan Cóndor y otras agresiones históricas contra América Latina evolucionaron en su forma. Debemos estar atentos, pues la inocencia de la derecha conservadora es un cuento para ganar votos.
Están preparados para hacer cualquier cosa por recuperar el poder político de este país, incluso entregar la patria a cualquiera que les permita mantener sus espacios para seguir enriqueciéndose a costa de la miseria de la gran mayoría de las y los mexicanos.