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Columnas
Ahora Israel está del lado de la historia que siempre le ha correspondido. Morir no ayuda a ninguna causa, la vida humana es la riqueza más grande del planeta, pero si de algo sirve el sacrificio de tantas mujeres, niños, ancianos, hombres y mujeres palestinos muertos por el genocidio israelí fue para desenmascarar al gobierno de Israel, que superó, con mucho la masacre hitleriana de la que fue víctima.
La guerra que tiene su origen en la ocupación de Israel en territorios palestinos, que fueron anexando, día tras día, a grado tal que los fueron exterminando para ganar terreno en suelo que no les corresponde. Ante esta situación la única solución que encontraron fue el genocidio y para evitar que la población creciera tuvieron como blanco principal de sus ataques a los niños y las mujeres.
La comunidad mundial ha cobrado conciencia sobre la masacre de los judíos, quienes superaron a sus antiguos verdugos a la hora del exterminio. No todas las minorías son vulnerables ni víctimas. Los poderosos del planeta pertenecen a una minoría y son no sólo fuertes sino explotadores: los narcotraficantes son una minoría y no por ello son buenos y generosos, mucho menos ejemplo a seguir como si fueran héroes. La manipulación judía quedó al descubierto con el ataque de Hamas, y en los medios la derrota no tiene precedente.
La batalla cotidiana de los israelíes por tener la razón a lo largo de la historia, donde todavía se insiste en la falacia de que las víctimas de la Segunda Guerra fueron los judíos, en realidad ellos ganaron la guerra. Con el antecedente de ser los mártires del planeta se apoderan de suelo extranjero y para lograr convencer, crearon medios y manipularon otros, a los que imponen obstáculos informativos para evitar que la realidad de su criminal proceder se conozca en el resto del mundo.
En días recientes, el secretario general de la ONU condenó este conflicto bélico al señalar que existen “claras violaciones del derecho internacional constatadas”. Sus palabras fueron motivo suficiente para que el gobierno israelí, que se siente el dueño del mundo, exigiera la revocación de visados para representantes del organismo internacional y la cabeza de Antonio Guterres. La ONU fue cómplice de la masacre desde 1948, al permitir que el veto de Israel y Estados Unidos permitiera asentarse a Israel en un territorio ajeno, esa es la ONU que quiere Israel.
El presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan, aseguró que Hamas "no es una organización terrorista", sino un "grupo de luchadores por la liberación". Concepción radicalmente opuesta a la del Estado de Israel que se adueñó, a sangre y fuego de la Franja de Gaza.
El genocidio avanza al tiempo que desenmascara al gobierno judío y lo muestra como el gran depredador.