Israel prosiguió el sábado su ofensiva contra el movimiento islamista palestino Hamás en Gaza, después de que Estados Unidos bloqueara una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía un cese el fuego inmediato tras más de dos meses de guerra.
Hamás, en el poder en Gaza, y la Autoridad Palestina, que administra parcialmente Cisjordania ocupada, condenaron duramente la postura de Estados Unidos, uno de los cinco miembros permanentes y con poder de veto en la máxima instancia de Naciones Unidas.
En el sur de la Franja de Gaza, un bombardeo israelí en Jan Yunis dejó seis muertos y otras cinco personas perecieron en un ataque en Rafah, indicó el Ministerio de Salud del gobierno de Hamás.
De acuerdo con el movimiento islamista, un total de 17.490 personas, en su mayoría mujeres y niños, perecieron en los bombardeos y operaciones terrestres israelíes en Gaza desde el inicio de la guerra el 7 de octubre.
Israel lanzó ese día una campaña de bombardeos en respuesta a una incursión de milicianos islamistas procedentes de Gaza que mataron a 1.200 personas, en su mayoría civiles, y secuestraron a unas 240 en el sur del país.
La ofensiva, que desde el 27 de octubre incluye operaciones terrestres, redujo a escombros al exiguo territorio palestino de 362 km2 y cerca de 2,4 millones de habitantes.
Según la ONU, más de la mitad de las casas están destruidas o dañadas y 1,9 millones de personas se ha visto desplazadas por el conflicto.
Las Brigadas Ezedin al Qasam, brazo armado de Hamás, reivindicaron el sábado nuevos ataques con cohetes contra el sur de Israel.
Con información de AFP
Imagen: AFP