Israel y Estados Unidos llevaron a cabo bombardeos contra Irán en lo que fue descrito como una operación de “ataques selectivos” destinada a desmantelar el aparato de seguridad iraní, según informó un funcionario estadounidense a la cadena Al Jazeera. El ataque se registró cerca de las oficinas del líder supremo, Ali Jamenei, quien fue trasladado a una ubicación segura, de acuerdo con Reuters.
Medios internacionales reportaron explosiones en ciudades como Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah, mientras que Irak anunció el cierre de su espacio aéreo tras la ofensiva. El medio Clash Report señaló que los ataques se dirigieron contra 30 objetivos, incluida la residencia del presidente iraní, Masoud Pezeshkian.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró que se trató de un ataque preventivo para eliminar amenazas contra su país. En Tel Aviv, las sirenas alertaron a la población y el ejército emitió una advertencia sobre posibles misiles dirigidos hacia territorio israelí. El Comando del Frente Interno ordenó limitar las actividades a lo esencial y la Autoridad Aeroportuaria cerró el espacio aéreo a vuelos civiles.
En Teherán se registraron nuevas explosiones tras el anuncio israelí, aunque las autoridades iraníes no confirmaron víctimas. Irán respondió cerrando su espacio aéreo y advirtió que bases militares estadounidenses en la región serían objetivos legítimos en caso de represalias.
Un funcionario estadounidense indicó que aún no estaba claro el nivel de participación de la administración de Donald Trump en la operación, pese a que el Pentágono mantiene desplegada una amplia flota militar en la región para presionar a Teherán sobre su programa nuclear.