Jaime Arturo Ruiz | @
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- En una categoría donde la eficiencia energética y la inteligencia estratégica pesan tanto como la velocidad pura, Jaguar TCS Racing ofreció una demostración contundente de dominio en el debut del E-Prix de Madrid, consolidando su estatus como referente técnico dentro del ABB FIA Formula E World Championship.
El trazado del Circuito de Jarama, un escenario histórico del automovilismo europeo, fue el marco perfecto para una carrera que combinó estrategia, gestión energética y ejecución quirúrgica. El resultado: un contundente 1–2 que no solo refuerza la candidatura del equipo británico al campeonato, sino que también marca un punto de inflexión en la temporada 2026.
Da Costa: precisión y resiliencia en su carrera 150
El protagonismo principal recayó en António Félix da Costa, quien celebró su carrera número 150 en la categoría con una victoria que trasciende lo simbólico. En apenas su sexta aparición con Jaguar, el piloto portugués ejecutó una carrera de alta complejidad táctica.
Tras un incidente temprano que lo relegó momentáneamente fuera del grupo puntero, da Costa mantuvo la compostura y capitalizó una decisión estratégica clave: una parada anticipada para activar el “PIT BOOST”, recurso fundamental en la era Gen3 Evo de la Fórmula E. Esta maniobra le permitió ganar track position frente a sus rivales directos y controlar el ritmo de carrera desde una posición privilegiada.
El adelantamiento sobre Max Günther en la vuelta 17 marcó el punto de quiebre definitivo. A partir de ahí, la gestión de energía —el verdadero diferencial en la categoría eléctrica— permitió a da Costa defender el liderato incluso bajo presión en las vueltas finales.
Con este resultado, se convierte en el primer piloto de la temporada en lograr dos victorias, consolidándose como un contendiente serio al título.
Evans: una remontada de manual
Si la victoria de da Costa fue estratégica, la actuación de Mitch Evans fue, sencillamente, magistral. Partiendo desde la posición 16, el neozelandés protagonizó una de las remontadas más destacadas de la temporada.
Su progreso en el pelotón no fue producto de maniobras agresivas, sino de una lectura impecable de la carrera: ahorro energético en la primera mitad, precisión en los momentos de ataque y aprovechamiento óptimo de las ventanas de pits. En un campeonato donde cada kilovatio cuenta, Evans llegó a las últimas vueltas con una ventaja energética determinante.
El rebase sobre Pascal Wehrlein en la penúltima vuelta no solo aseguró el segundo puesto, sino que selló el primer 1–2 del equipo desde Mónaco en la Temporada 10, subrayando la evolución competitiva de Jaguar.
Ingeniería, estrategia y ejecución: las claves del dominio
Más allá del resultado, lo que distingue esta victoria es el nivel de integración entre piloto, ingeniería y estrategia. En Fórmula E, donde variables como el “Attack Mode”, la regeneración energética y la degradación de batería son determinantes, Jaguar demostró una superioridad sistémica.
El uso inteligente del PIT BOOST —todavía relativamente nuevo en la dinámica de carrera— evidenció una comprensión avanzada del reglamento técnico y sus oportunidades. A esto se sumó una calibración precisa del software de gestión energética, un área donde Jaguar ha invertido significativamente en las últimas temporadas.
El resultado es claro: tres victorias en seis rondas y el único 1–2 del campeonato hasta el momento.
Impacto en el campeonato
Tras Madrid, Jaguar TCS Racing se posiciona como una de las estructuras más sólidas del campeonato, ocupando el segundo lugar en la clasificación de equipos. En el campeonato de pilotos, Evans y da Costa se sitúan en tercera y cuarta posición respectivamente, manteniendo una presión constante sobre los líderes.
El impulso competitivo llega en un momento clave, previo al doble compromiso en Berlín, una cita históricamente exigente en términos de gestión energética y consistencia.
Lo que viene: Berlín como siguiente prueba
La siguiente parada del campeonato será el E-Prix de Berlín, programado para el 2 y 3 de mayo, donde Jaguar buscará capitalizar su momento de forma. En un calendario cada vez más competitivo, mantener esta inercia será fundamental para aspirar al título.
Lo ocurrido en Madrid no fue únicamente una victoria: fue una declaración de intenciones. Jaguar no solo compite; está redefiniendo el estándar operativo dentro de la Fórmula E.